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¿A los católicos nos interesa la presencia eclesial en la red?


Hace pocos días ha aparecido el estudio “Catholic New Media Use in the United States, 2012” sobre el perfil del católico norteamericano, en Internet. El estudio está realizado por  el Centro para el Apostolado de la Georgetown University, institución acreditada por la Conferencia episcopal de Estados Unidos, por lo que podemos tener cierta fiabilidad en los datos que se recogen.

El estudio es muy amplio, por lo que voy a escoger unos pocos datos que me parecen de relevancia. El estudio revela que el 62% de los católicos adultos tiene un perfil en Facebook y el 70% de los católicos adultos (84% menores de 30 años) visita regularmente YouTube. Podemos decir que hay bastantes católicos que utilizan las redes sociales. Estupendo, pero la pregunta clave sería si a estos católicos les interesa la presencia eclesial en la red. ¿Se informan de la actualidad eclesial por la red? ¿Se forman con los recursos disponibles? ¿Contactan con otros católicos e intercambian experiencias e ideas?

Siguiendo con el estudio podemos ver que sólo el 5% de los católicos leen los blogs relacionados con la fe y con la Iglesia, sin que haya diferencias apreciables por grupos de edad. Pero lo realmente curioso es que el 53% de quienes se definen católicos no sabe indicar si existe una presencia significativa de la Iglesia católica en Internet.

La presencia de la Iglesia es suficientemente significativa como para encontrarla. Está presente en cualquiera de sus aspectos, carismas, actividades. Si utilizamos un buscador y buscamos palabras como Caritas, nuestro obispado o cualquier tema religioso, veremos como nos devuelve decenas, centenas o miles de resultados. ¿Dónde está el problema entonces? Desde mi punto de vista el problema no está tanto en la presencia de la Iglesia, sino en que no se la busca. ¿Por qué no se busca a la Iglesia en Internet?

  • La primera respuesta es una pregunta ¿Por qué no se busca a la Iglesia en el mundo real? Seamos sinceros y aceptemos que la mayoría de los que nos autodenominamos católicos, solo lo somos por barniz cultural. En Internet sucede lo mismo, los temas religiosos no suscitan tanta pasión como la descarga de la última película de moda.
  • Quien se decida a buscar algo referente a la Iglesia ¿Qué busca? El catolicismo cultural es un sentimiento difuso que no encuentra referencias concretas con facilidad. Si no se sabe qué buscar, todo lo que pueda encontrar en una búsqueda será ininteligible.
  • Muchos católicos, incluso practicantes y comprometidos, viven de espaldas a la Iglesia que está más allá de su compromiso o interés. Personalmente conozco a muchas personas practicantes y comprometidas que, en el mundo real, no les interesa saber nada más que exceda su labor particular. Muchos somos católicos microeclesiales por la comodidad que conlleva vivir la fe en un coto conocido y seguro.
  • Nos falta formación para acceder a contenidos que tienen un poco de nivel. A veces las nociones de doctrina y fe son tan superficiales que nos cuesta entender los textos más elementales. Les pongo un ejemplo real. Como soy “aficionado” a leer a los Primeros Padres y entre ellos a San Agustín, a veces me he atrevido a comentar algo de sus escritos. No digo que no existan textos complicados de leer y entender, pero la mayoría de los sermones agustinianos son justamente eso, sermones, que pueden leerse y entenderse con facilidad. Al indicar que es estupendo leer estos escritos, me suelo encontrar con caras de sorpresa e incredulidad y frases como “¿Tú lees eso?” “Esas cosas son muy elevadas para mi” “yo con ir a misa y rezar tengo suficiente” “Déjame de teología. De eso no se saca nada en claro”

Benedicto XVI nos ha señalado muchas veces el problema de la formación e implicación de católico con la Iglesia. En un discurso a Acción católica argentina, el Papa señaló que es necesario “intensificar su compromiso formativo para que, siguiendo a Cristo por el camino de la santidad y en estrecha unión con los pastores, lleven el fermento del Evangelio a todos los corazones y ámbitos de la sociedad, del mundo del trabajo, de la política, la cultura y las familias”

No es extraño que estas problemáticas se trasladen a la red y que haya pocos católicos que se atrevan a vivir su fe en todo momento e incluso dentro de la red. Pero esto no debe disuadirnos de evangelizar el continente digital, todo lo contrario. En las redes siempre es posible encontrar lo que se busca y la Iglesia debe estar donde se espera que esté. Pero seguramente podamos hacer algo para mejorar el autismo eclesial que padecemos.

Permítame que me haga varias preguntas incómodas

  • ¿Por qué en las catequesis pre-sacramentales no se enseña a los niños y jóvenes la presencia de la Iglesia en las redes? Si no mostramos esta presencia y enseñamos a buscar respuestas en la red… las personas ignorarán a la Iglesia. Hay recursos maravillosos para la catequesis en la red. ¿A que esperamos?
  • Por qué no se da difusión de lugares, portales de noticias e institucionales desde las parroquias? Hoy en día existen los códigos QR, que impresos en un cartel te llevan a una dirección web, desde cualquier teléfono celular. ¿Hojas parroquiales con listado de enlaces y/o códigos QR? Algunas ya lo hacen, pero son pocas.
  • ¿Por qué no utilizamos los espacios formativos que tenemos abiertos? En las clases de religión se podría dedicar un tema para mostrar la presencia de la Iglesia en la red y enseñar a los niños-jóvenes a utilizar Internet con responsabilidad.
  • Según el mismo estudio, las web y blogs parroquiales son los más utilizados ¿A qué esperamos para ponerlos al día y utilizarlos para evangelizar?

Soy consciente que esas preguntas tienen una respuesta simple. Somos pocos, estamos poco coordinados, tendemos a la religiosidad fácil y nos cuesta innovar en cuanto a comunicación. En cosas nos cuesta mucho menos innovar. Pero seamos positivos, aunque lo podamos hacer mejor, la Esperanza nunca desaparece. El Espíritu siempre está actuando en nosotros.

Estimado lector, no dude en ser un poco pesado y promocionar la Iglesia en todos sus aspectos, incluso en Internet.

Iglesia y red


Hoy traigo un tema que conecta la tecnología con la teología y la sociología. ¿Qué papel puede tener la red en la Iglesia? Aunque más que una pregunta de futuro podríamos ya hacerla en presente: ¿Qué papel comienza a tener la red en la Iglesia actual?

La primera reflexión que quiero compartir se sostiene sobre algo que evidenciamos quienes vivimos en la red desde hace años. La red nos convoca a reunirnos y vivir unidos nuestra Fe. En la red, los católicos tendemos a buscar instintivamente a otros para católicos y compartir nuestra fe. La red es un punto de encuentro que nos congrega en torno a Cristo de una manera especial.

No se trata de una reunión presencial, sino una reunión en las que nuestras palabras son las que vuelan de extremo a extremo del mundo. Nuestras palabras transportan conocimiento, emociones y proyectos comunes. Nuestra presencia en la red es un tipo de presencia espiritual en la que el tiempo y el espacio no tienen significado concreto. Si oramos juntos, lo hacemos unidos más allá del momento en que estemos orando cada uno y del lugar donde estemos presentes. La Comunión de los Santos se puede sentir de manera maravillosa.

La segunda reflexión se centra en la práctica religiosa en la red. Aunque en la red podemos ver ceremonias religiosas en directo, nuestra participación no llega a ser completa y profunda. Las prácticas religiosas no pueden tener un sentido concreto en la red, ya que están enfocadas a la participación real. Pero este aparente vacío no es tal, ya que la red predispone a un tipo de vivencia religiosa diferente, que trasciende los límites y se simplifica en la oración y el afecto compartido.

Desde el punto de vista negativo, existe el peligro que olvidar la necesidad del culto comunitario real y que dejemos la vida sacramental en segundo plano. La vivencia virtual de nuestra fe puede llegar a ser muy profunda y desconcertarnos. Igual que hay personas que viven más intensamente la lectura de una novela que su vida real, puede ser que la vivencia real de la Fe no sea, ni por asomo, tan gratificante como la vivencia virtual. Por ello es importante tener los pies en la tierra y no dejarnos seducir por la herramienta y por la emotividad que se puede volcar a través de ella.

En positivo. La red nos permite contactar con más simplicidad que la vida real. Nos permite dejar aparcados los prejuicios que con frecuencia nos hacen sentirnos más lejanos de lo que estamos en al realidad. Sin estos prejuicios, el conocimiento mutuo nos permite ganar cohesión. A veces el Espíritu Santo se mueve con más facilidad porque tenemos menos vergüenza o nos sentimos más protegidos. El semi-anonimato nos ayuda a ser más espontáneos y nos prepara para abrirnos con más facilidad a los demás.

No me deja de sorprender la capacidad de la red para crear y fortalecer la Iglesia.

¿Celebrar la Liturgia con IPAD?

Les invito a leer este estupendo artículo ” ¿Celebrar con una tablet?: todavía no.”, dentro de del estupendo blog Lexorandi.

El artículo trata del uso de programas y libros electrónicos dentro de la Liturgia. Indudablemente puede resultar atractivo llevar dentro de un tablet-PC todo un misal o si se prefiere, varias decenas de ellos. Pero no todo es tan bonito como se podría esperar. ¿Por qué lo digo? Me temo que tendrán que leer el artículo y así conocer el blog que lo contiene. Que lo disfruten.

Pd. A ver si tengo un rato y comparto con usted un par de intuiciones que tengo rondando en la cabeza.

En qué medida un blog invita a los visitantes a profundizar en su fe?


Traigo una pregunta muy interesante que el P. Alfonsus Widhi, misionero javeriano indonesio, hace en su blog: Ejercicios Espirituales para nuestro tiempo. La pregunta viene referida a la actividad que un católico puede desarrollar en Internet y sobre los efectos que produce:

¿En qué medida la oferta de este blog invita a los visitantes a profundizar en su fe, a cuestionar la inteligencia de la fe en un mundo cambiante, para encontrar la voluntad de Dios en sus vidas a través de la elección de un estado de vida cristiana y darse cuenta de que la vida cristiana no es un viaje personal, por cierto, está lleno de emocionante comunidad, los errores, las alegrías, las sonrisas, la tensión y la felicidad?

Alfonsus nos pregunta hasta qué punto el trabajo en un blog cambia algo en quien los lectores y lo cambia en el sentido que Cristo nos indicó. La respuesta no es única, ya que hay muchos factores que inciden en la respuesta y todos ellos pueden ser valorados por separado.

Los blogs que más éxito tienen (más lectores), son los que introducen un factor de polémica en sus entradas. La polémica invita a que los lectores intervengan, discuta, se desahoguen y generen a su vez mayor exposición de los contenidos. Los blogs que comunican en positivo y de forma constructiva, tienen muchos menos lectores.

Si ciframos la medida del “éxito” en el número de visitantes, tendríamos que estar polemizando y propiciando el debate de manera continua. ¿Es esto positivo? Desde mi punto de vista, en los debates las energías se disipan en una contienda que no tiene fin. Por otra parte, si una sola persona necesitada, entra en nuestro blog y encuentra algo que cambie su vida. ¿No es un éxito inmenso?

Quizás la proporción adecuada sea crear una dinámica que atraiga a quienes nos interesa atraer, sean estas personas 3 o 3 millones. ¿Nos interesa atrae a polemistas o a buscadores necesitados de verdad?

Otra cuestión que Alfonsus nos pregunta está relacionada con la comunidad. ¿Un blog puede crear comunidad? Comunidad entendida como al unión de personas que se necesitan y que disfrutan caminando unidas.

Los blog crean comunidades virtuales en torno suya. A veces son muy pequeñas, otras veces enormes. Estas comunidades virtuales participan de ciertos elementos de las comunidades reales, pero no podrán nunca sustituirlas completamente. Son comunidades complementarias que nos enlazan a lo ancho del mundo y nos permite entender que somos católicos (universales). Esta universalidad entusiasma y es un reto, pero carece de los aspectos afectivos que toda comunidad real posee. No es mala idea propiciar, dentro de lo posible, que las personas que se conocen virtualmente se conozcan en al realidad. El calor humano del encuentro puede durar años, mientras que el calor del contacto digital, es a veces inexistente.

Ahora ¿EL blog de Alfonsus cumple el objetivo que él busca? Yo creo que si, aunque nadie le conteste, ni nadie llegue a comentar nada en sus entradas. ¿Cómo es posible? Por varias razones:

-          Los blogs actúan como nudos dentro de una red formada por todos los blog que se entrelazan. El sólo hecho de entrar en contacto con otros bloggers y algunos usuarios, permite crear comunidad y propiciar que esta comunidad camine hacia Cristo.
-          Tengo la certeza que lo que se escribe en los blog no está dirigido a quienes los siguen, sino a aquellas personas que un día, desesperados, buscan algo para agarrarse y seguir viviendo. Son como tablones que flotan en la inmensidad de la red. Tarde o temprano una persona encuentro lo que busca gracias a lo que escribimos. ¿No es maravilloso?
-          El crecimiento de los blogs y las comunidades virtuales es lento y no podemos evaluar logros hasta pasados muchos años. El principal problema es conseguir ser visibles en la inmensidad de la red. En estos momentos sólo es posible conseguirlo siendo relevantes en temas relevantes. Esto cuesta mucho esfuerzo y hay que tener paciencia.

Estimado lector, si se atreve a crear un blogs católico, piense en un trabajo continuo que no dará frutos instantáneos. Piense en la importancia de enlazarse e interaccionar con otros bloggers y lectores. Pero sobre todo, realice la tarea pensando en que Dios se manifieste por medio de su trabajo. Ánimo Alfonsus!!! Lo haces estupendamente.

Iglesia y redes sociales. Una estadística interesante

Las estadísticas pueden ser una fuente de entendimiento o una fuente engaño. Hay que tener cuidado con los análisis que se realizan y las conclusiones que obtenemos.

Hoy les traigo un par de gráficos estadísticos realizados a partir de los datos mostrados del blog http://justinwise.net/echo-conference-slides. Las características de la muestra y su validación no se definen en el blog. Tampoco hay referencias de la fuente de la que fueron tomadas. Estos datos no deben tomarse como un estudio serio, pero si creo que podemos utilizarlos para reflexionar sobre un par de cuestiones.

A partir de una pregunta, los gráficos muestran los porcentajes de respuestas afirmativas, negativas y no contestadas, en una serie de segmentaciones. En la parte inferior se muestran los datos sin segmentar, para después segmentarlos según tres criterios: compromiso en su comunidad, sexo y edad.

Empecemos por el correspondiente a la pregunta: ¿Son útiles los medios sociales para la Iglesia?
La respuesta es muy positiva. Quizás lo más interesante sea observar cómo la edad influye en la certeza de las contestaciones. La razón es evidente. Los medios sociales virtuales son cotidianos para los jóvenes, pero según se cumplen años, este nuevo ámbito existencial resulta cada vez más lejano. De todas formas, incluso en el segmento de más edad, la respuesta afirmativa es la dominante.

Tengamos cuidado. Una cosa es lo que las personas opinan sobre “algo” y lo que “ese algo” es realmente. Las respuestas más que afirmar una realidad comprobable, lo que afirman es la esperanza que se tiene sobre los nuevos medios sociales dentro de la Iglesia. Es evidente que hay una gran esperanza en lo que estos medios nos pueden aportar.

La segunda pregunta es también interesante: ¿Son las comunidades virtuales, verdaderas comunidades?

Aquí las respuestas negativas aumentan bastante. Existe un segmento de edad que contradice la evolución del pensamiento: 28-40. Podemos pensar en un error de la muestra o un sesgo no advertido. De todas formas, es evidente que los más jóvenes entienden su vida social a través de la red. Según se cumplen años, la vida social no está tan ligada a las redes sociales.

Igual en la pregunta anterior, la respuesta afirmativa no sirve para validar que una comunidad virtual sea una comunidad de verdad. Lo que realmente nos muestra es que los más jóvenes tienen en la red un medio cotidiano para comunicarse y crear relaciones humanas.

¿Qué podemos sacar de toda esta información? La Iglesia debe salir a la búsqueda de las personas también en la red. No podemos dejar que en este ámbito se excluya nuestra presencia.

Por cierto, les comento una curiosidad. El otro día me interesé en ver cómo se traducían ciertas frases utilizando el traductor de Google. Traduje del italiano al español la frase “Dio ti benedica” (Dios te bendiga) ¿Sabéis que traducción sugiere? ¡Salud! ¿Dónde ha quedado Dios? ¿Y la bendición? Tenemos que estar atentos a estas cosas. Es relativamente fácil hacer desaparecer el cristianismo de la red.

Feliz y santo verano. Dios les bendiga J

10 motivos por los que los nuevos Medios de comunicación Social son importantes en la Iglesia

Primeramente tratemos qué son los nuevos Medios de comunicación social: son plataformas de comunicación online donde el contenido es creado por los propios usuarios mediante el uso de las tecnologías de la Web 2.0, que facilitan la edición, la publicación y el intercambio de información.

Dentro de los Medios Sociales se crean comunidades virtuales de personas que comparten intereses e intercambian contenidos. Los contenidos pueden ir desde mensajes personales a compartir un video con toda la comunidad. Estos contenidos tienden a suscitar reacciones que dan cohesión a la comunidad.

De forma más o menos natural, aparecen una o varias personas que realizan función de “alma Mater”, dinamizador, coordinador o como se dice en el argot informático community manager.

Estos coordinadores-dinamizadores se encargan de crear y cuidar las comunidades generando contenido interesantes, creando conversación, animando a las personas a participar, monitorizando la presencia online de los temas, etc. Los medios sociales están cambiando lentamente la comunicación entre las personas y entre las instituciones-grupos-asociaciones y las personas.

Los medios sociales más utilizados son las redes sociales, los blogs, los microblogs y los servicios para compartir contenidos multimedia.

Poco a poco esta diversidad de medios tiene perder diferenciación, llegado en muchos casos a ser entornos donde coexisten todas estas modalidades.

Pero vayamos hacia las diez razones indicaba en el título. Estas razones están tomadas del sitio web: http://www.dodifferent.org.uk , concretamente en del artículo: 10 reasons why social media matters for church websites.  Mi agradecimiento a Alfonsus Widhi por compartir el enlace y posibilitar esta entrada. Como normalmente hago, actualizo o matizo aquello que me parece adecuado para su contextualización-comprensión

Empecemos con la lista de puntos:

1)   Los Medios Sociales interesan porque las personas los utilizan

En el libro de los Hechos, vemos una Iglesia comprometida en ir a donde están las personas y por iniciar una conversación con ellos. Pedro y Pablo solían ir con frecuencia a mercados y plazas donde las personas coincidían. A Pedro se le pidió que fuera a la casa de Cornelio (la casa de un gentil). Los apóstoles salian y comenzaban la conversación donde hubiera personas dispuestas a escuchar sin esperar a que las personas se acercaran a ellos.

Para mucha gente, entienden los entornos sociales (Twitter, Facebook, etc) como antes se consideraban las plazas de mercado. Las Iglesias tiene que estar allí para acercarse con afecto y ser sal y luz.


2)   Los Medios Sociales son importantes, porque se conversa a través de ellos.
Es atractivo pensar en cosas como la misión es un intercambio unidireccional de información. Se presenta el evangelio y deja que la gente cambie su forma de pensar de una manera u otra. Sin embargo, si nos fijamos en los relatos evangélicos, Jesús difunde frecuentemente su mensaje por medio de una conversación entre dos.

El diálogo es importante, ya que no podemos vender un cristianismo de doble acristalamiento, sino que necesitamos hablar de una nueva forma de vivir y entender - y eso es algo que sólo podemos compartir por medio de la interacción y no algo que se presenta únicamente de manera informativa. He constatado que muchos bloggers y habitantes de las redes sociales temen el contacto directo y el diálogo resultante.

3) Los Medios Sociales son importantes porque son interactivos
Esto significa que construimos comprendiendo los medios de comunicación social como una conversación, pero la interactividad es algo que se está convirtiendo cada vez más importante en el uso de la web. La gente espera que toda organización sea dinámica y además ofrezca "cara" real con quien hablar.  Hacer relevante el evangelio significa compartirse con las personas a un nivel que satisfaga sus expectativas.

Por desgracia la interacción aparece en su faceta negativa con más facilidad. Si creamos polémica rápidamente aparecerán partidarios de cada posición, dispuestos a defender sus ideas con vehemencia. Si se trata de construir unidos, es complicado reunir un grupo de personas capaces de compartirse sin intentar obtener nada a cambio. Es difícil, pero no imposible.

4) Los Medios sociales son importantes porque a través de ellos las personas utilizan internet.
Ahora, hay un peligro en ello. Es posible velo en algunas áreas de la vida - el deseo de conseguir lo más reciente y lo más grande, simplemente porque es nuevo. Sin embargo, con los medios de comunicación social, la inversión el tiempo invertido es una buena inversión. Una Iglesia que no utilice los medios de comunicación social corre el riesgo de aparecer como extemporánea y despreocupada por  las expectativas de las personas.

5) Los Medios Sociales Social permiten utilizar un tono más informal para el contacto entre personas
Pónganse en los zapatos de alguien que se pregunta si ir a la iglesia por primera vez o hacerlo después de mucho tiempo. Estará nervioso, sin saber qué le espera y preocupado ante la posibilidad de tener una mala experiencia. Ante esta tesitura, cualquie sitio web eclesial se presentará como una alternativa atractiva y además permitirá un modo de comunicación más informal.

Para alguien como este dubitativo interesado por la Iglesia, cualquier página de fans en Facebook, blog o cuenta de Twitter le ofrecerá un rostro humano.  La información estática de una web no puede dar la misma sensación de cercanía. Este acceso mediante los Medios Sociales mostrará que las personas de la Iglesia son también seres humanos normales, que conversan a un nivel racional y humano, mediante las nuevas tecnologías. El alivio psicológico de nuestro dubitativo interesado por la Iglesia le permitirá dar el primer paso con más facilidad.

Incluso es posible que este dubitativo se integre en una comunidad virtual que el ayude a dar el siguiente paso: presentarse en persona en una parroquia o institución.

6) Esto se ajusta a la manera en que históricamente la Iglesia ha realizado siempre su misión.
Pablo razonó con los filósofos en el Areópago a partir de su propia filosofía. La Biblia utiliza la naturaleza universal de Grecia para difundir su mensaje a través de la civilización conocida. Bach usaba la música en el momento de hablar de Dios. Dostoievski, Marilynne Robinson y CS Lewis usaron sus novelas. Catedrales e iglesias utilizan vidrios de colores, la arquitectura, vista, olfato y sonido para comunicar su mensaje. Y Jesús usó pan y el vino para donarnos el Misterio de la Encarnación, la Cruz y la resurrección.

La iglesia siempre ha utilizado la cultura de su entorno para difundir su mensaje. Los medios de comunicación social sólo son el último medio que se cruzan en nuestro camino, y hay que aprovecharlo como tal.

7) Los Medios Sociales necesitan del cristianismo
Now, don’t read this in an alarmist way. That’s not the intention. What I am not suggesting is that we mark all social media tools on the map with ‘Here be dragons’ in large, bloodshot letters. But, as with any sphere of life, good tools can be corrupted and polluted by human stupidity and selfishness. Social media needs Christians to be salt and light and to share the message of God’s love for humanity in a situation that can too often become introspective, harmful or egotistical.

No entienda esto de una manera alarmista. Esa no es la intención. No estoy sugiriendo que se marquen todas las herramientas de los Medios Sociales con el cartel: "Aquí hay dragones" en letras grandes, inyectados en sangre. Como en cualquier esfera de la vida, las buenas herramientas pueden ser corrompidas y contaminadas por la estupidez humana y su egoísmo. Los Medios de comunicación social son necesarios para que los cristianos seamos sal y luz, y para compartir el mensaje del amor de Dios. También es necesario se consciente que con frecuencia estos Medios pueden aislar, intoxicar y predisponer al egoísmo.

8) Los Medios Sociales pueden ser una herramienta para el cambio.
Piense que entornos sociales como YouTube y Twitter que han sido utilizados en la primavera árabe para conectar grupos diversos de los manifestantes y les darles la sensación de ser parte de un movimiento más grande. Piense en cómo  tweets caritativos en Twitter pueden llegar a cientos de miles de re-tweets, lo que da lugar a un mayor perfil de  caridad y, en última instancia, una mayor recaudación de fondos.

Ahora bajemos a la escala de su propia comunidad. Imagine cómo los medios sociales pueden unir a personas de su ciudad en torno a una causa común. En otras latitudes ya se han realizado este tipo de accione. Por ejemplo, en la ciudad de St Andrews (UK), una parroquia se utilizó una combinación de blogs, Facebook y Twitter para organizar una recogida de alimentos para el banco de alimentos se encontraron con una colección de más de 24 cajas grandes llenas de comida. Todo esto irá a las familias y personas necesitadas y realizar cambios en las vidas de las personas.

Es evidente que en nuestro entorno (España) las personas no están todavía tan unidas mediante los Medios Sociales, como en otros países, pero poco a poco se van uniendo más personas a este nuevo entorno. Pronto será posible obtener rendimiento del tiempo que invirtamos en estar disponibles en la red.

9) Medios de comunicación social socava la idea de 'éxito' en la misión.
Esta afirmación puede parecer extraña. Sin duda, queremos que la misión tenga éxito ¿O no? Bueno, nos gustaría tener impacto en la vida de las personas. Sin embargo, es frecuente tener la tentación de ver en los "números" la medida del éxito. Número que nos sirvan para medir el éxito de las parroquias-grupos en cuanto al número de miembros o conversiones.

Los Medios de Comunicación Social nos devuelven menos números positivos de los esperado. Por la propia naturaleza de los medios, el “éxito” numérico es difícil de alcanzar. Facebook, Twitter y los blogs se centran en la conversación. No hay resultados medibles de los resultados de una conversación. El objetivo, por lo tanto, no debe ser medido de forma numérica sino en cuanto a la calidad de la interacción y del diálogo. Medios de Comunicación Social reducen nuestras expectativas de lo que significa tener “éxito”, pero nos muestran la importancia de ser fiel.

10)   Los Medios Sociales nos recuerda que nuestra vocación principal es ser humanos.
No hay consiste en hacer misión, predicar el evangelio o ayudar a los pobres. Tan importante como todas estas actividades, los medios de comunicación social nos recuerdan que nuestro primer llamado en la vida es simplemente estar y saber que Dios es Dios. Recordar que somos amados y compartir ese amor con los demás a través de la relación.

No dude con comentar todo lo que le sugieran estas reflexiones. Dialogando es como aprendemos todos y además creamos comunidad en el ciberespacio.

Iglesia y tecnología.

Estamos acostumbrados a oír hablar sobre las desavenencias entre Fe y ciencia. Fe y ciencia enfrentadas en un diálogo sin fin. Pero en la sociedad moderna el diálogo entre Fe y/o razón queda en un lejano segundo plano para muchas personas. Teólogos y científicos a penas tienen hueco en los medios de comunicación. Mientras tanto, la tecnología se está convirtiendo en la piedra angular para todo y para todos. Las herramientas se van haciendo las dueñas del mundo y lo están haciendo de mano del consumo.

La tecnología es hoy en día un bien perecedero. Tras seis meses, toda nueva herramienta parece obsoleta. Esta corriente de consumo provoca que nos veamos sumergidos en mensajes que buscan crear en nosotros nuevas necesidades y deseos.

En nuestra sociedad tecnificada y tecnológica, no siempre somos concientes de que el compromiso cristiano se debe hacer presente por medio de las herramientas tecnológicas que utilizamos de forma cotidiana. Incluso a veces nos da pudor pensarlo.

La Iglesia ha sido siempre pionera en el uso de las tecnologías como instrumento para estar presente en el mundo. Por lo tanto, no debemos de sentir repulsa o miedo a utilizar los medios que la tecnología nos ofrece en el siglo XXI. Más bien debemos de servirnos de ellos para que Cristo se haga presente en todas partes.

Es cierto que toda tecnología conlleva riesgos, pero estos riesgos se minimizan si somos capaces de enseñar a utilizar con responsabilidad y sentido estas herramientas. Pensemos en los riesgos de conllevó el uso masivo de las televisión y radio. Lo mismo ocurrió en su momento con el desarrollo y uso de la imprenta.

Centrándome en las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones, sería imprescindible ir introduciéndolas a todos los niveles eclesiales.

¿Dónde y cómo? Sugiero algunos ejemplos. En España la mayoría de los niños a partir de los 10 años disponen de un ordenador portátil ¿Por qué no utilizarlo en las catequesis? Cada vez hay más personas mayores que se adentran en las redes sociales buscando llenar su soledad. ¿Por qué no ayudarles a conocer la red y su dimensión cristiana desde las parroquias o grupos de voluntariado? Muchas personas utilizamos diariamente la red como principal herramienta de trabajo. ¿Por qué no contar con comunidades cristianas virtuales donde poder tener contacto con otras personas como nosotros y compartir nuestra Fe?

Estimado lector, si piensa en todos los “peligros” que conlleva toda esto, no le falta razón. Pero si nos echamos atrás por miedo, otros aprovecharán el vacío que dejamos. De hecho y por desgracia, ya lo aprovechan. El miedo a veces esconde la acción directa del enemigo.

Por fortuna todo se va andando, aunque sea con lentitud. Se van viendo, poco a poco, conferencias en parroquias y colegios religiosos que introducen a padres, niños y todo el que quiera, en el uso correcto de las nuevas tecnologías. Pero normalmente se centran en lo que no debemos hacer y se olvidan de todo lo bueno que es posible realizar.

Lo ideal sería dar el salto y enseñar todo lo bueno que es posible hacer con estas herramientas. Cómo se crean contenidos multimedia de base cristiana, cómo se distribuyen, cómo crear redes de amistades que den testimonio de Cristo en las redes, cómo actuar frente a los ataques que recibe la Iglesia en estas redes, cómo compartir y crear contenidos, cómo organizar actividades cristianas desde la redes sociales, etc. 

Hay tanto que construir que a veces siento vértigo y me doy cuenta de que es imposible hacerlo con nuestras humildes fuerzas. Sin Cristo nada podemos.

El Espíritu de Dios es quien nos ayuda a llevar a cabo todo lo que emprendamos. La oración y la vida sacramental no se sustituyen por la tecnología. Necesitamos orar al Espíritu Santo para que nos done la sabiduría, entendimiento e inteligencia necesaria para evangelizar hasta donde pudiera parecer imposible.

Después, tendremos que hacer de nuestra esperanza el mejor escudo contra el miedo a los problemas que encontraremos y los errores que cometeremos.

Valor y gloria a Dios. ¡Cristo ha resucitado!. Feliz Pascua.

Comunidades Virtuales (I)

Después de unas reparadoras y atareadas vacaciones vuelvo a la carga con el concepto y características de la comunidad católica virtual.

Vamos ver ¿Por qué una comunidad virtual si tenemos la posibilidad de vernos de forma presencial?

Muchos católicos actuales tenemos serias dificultades para integrarnos en grupos o comunidades presenciales. El ritmo de vida actual no propicia el acercamiento personal ni la integración humana, lo que hace incluso complicado desarrollar amistades. Además, los horarios de trabajo, las responsabilidades en el hogar y familiares, suelen dejar poco margen para poder formar parte de grupos presenciales en los que compartir nuestra Fe, formarse y participar en la vida eclesial.

¿Qué hacer entonces? Muchos se resignan a una vivencia superficial e intermitente que a la larga va desgastando su relación con la Iglesia, como comunidad viva. En el mejor de los casos, esto desemboca en una vivencia de la Fe restringida a la asistencia a la misa dominical. En el peor, la total desafección de la Fe. La Fe necesita vivirse en comunidad-

Evidentemente, lo ideal sería integrarse en un grupo presencial de sensibilidad y carisma compatibles, pero este ideal no es nada sencillo de llevar a la realidad. La mayoría de los grupos presenciales suelen tener rasgos marcados por los carismas que los han inspirado y estos carismas no siempre se ajustan a la sensibilidad de las personas que desean integrarse. En muchos casos se llegan a producir tensiones, rechazos y con ello, un mayor alejamiento de la Iglesia.

Entonces, ¿Cómo mantener el contacto comunitario sin dejar de lado las restricciones de la vida actual? La tecnología nos brinda una herramienta interesante: las comunidades virtuales


Las comunidades virtuales nos ofrecen la oportunidad de acercarnos unos a otros a través de los medios tecnológicos que fundamentan la vivencia social moderna. Podemos pensar en la comunidad virtual como una oportunidad que se nos ofrece para que la utilicemos.

¿Que ventajas y oportunidades nos ofrecen las comunidades virtuales?:

En las comunidades virtuales no tenemos restricciones de horarios y distancias. Podemos congregar a personas distantes cientos de miles de kilómetros sin dificultad alguna. Podemos encontrar otras personas afines dónde antes no podíamos pensarlo. 


Las comunidades virtuales pueden ayudar a acercar a personas alejadas, ya que permiten adecuar el contacto y la disponibilidad a las circunstancias personales de cada uno. También sirven de primer paso para conformar comunidades presenciales o semipresenciales.

Pero no todo son ventajas y oportunidades. También existen riesgos. Quizás el principal riesgo sea el adormecimiento del compromiso y de la conciencia eclesial. Una comunidad virtual no puede sustituir la vida sacramental ni la necesaria vivencia parroquial.

En lo próximas entradas seguiré analizando las comunidades virtuales e intentado acercarlas a lo que podría ser el modelo de comunidad virtual católica.

Preguntas subyacentes:¿El ser humano debe adaptarse a las circunstancias vitales o son las circunstancias vitales las que deben adecuarse al ser humano?¿Hasta que punto somos dueños de decidir cómo vivimos? ¿Debemos adecuar nuestro carisma personal a los carismas de los demás o debemos buscar personas con carismas similares al nuestro? ¿La tecnología debe integrarse en el modo en que la Iglesia está presente en el mundo?¿O debemos adecuar el mundo a la presencia de la Iglesia?

Inauguración: Diócesis de Cádiz y Ceuta. Opinión


Hoy tengo que dar una grata noticia que me llega desde mi Diócesis. Se ha inaugurado un blog de opinión, en el que es posible participar comentado las noticias, artículos o novedades que publiquen. En concreto, lo podrán encontrar en la siguiente dirección:


Mi enhorabuena por tan valiente apuesta por el futuro.


Internet es parte de la cultura y debe usarse para evangelizar, afirman obispos

MADRID, 30 Jun. 10 / 06:01 pm (ACIprensa)

Las comisiones episcopales de medios de comunicación de España y Portugal culminaron un encuentro en Málaga donde señalaron que Internet es parte de la cultura actual y la Iglesia debe utilizarla para evangelizar.

En declaraciones a la agencia EFE, el presidente de la comisión del Episcopado español, Mons. Joan Piris, señaló que las nuevas tecnologías son una oportunidad para desempeñar la labor pastoral y que la Iglesia “no puede quedarse al margen”.

El también Obispo de Lleida dijo que por ello los sacerdotes deben prepararse adecuadamente para cumplir con su misión de “buenos comunicadores”. "Se trata de despertar interés y al mismo tiempo ser entendidos", explicó.

Con respecto a las redes sociales, Mons. Piris indicó que “hay que saberlas utilizar para no estar esclavos” de la red. Añadió que la presencia de los obispos en estos nuevos escenarios no debe permitir que descuiden la atención personal de los fieles.

En ese sentido, advirtió que los espacios virtuales no pueden sustituir a la comunicación personal directa ni a la experiencia de comunidad en sentido religioso, aunque sí complementarlas y ayudar a determinadas personas a "superar las soledades".

Por su parte, el presidente de la Comisión Episcopal de Cultura, Bienes Culturales y Comunicación Social de Portugal, Mons. Manuel Clemente, coincidió en señalar que los medios no son sólo un instrumento, sino la cultura actual.

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Es evidente que nuestros sacerdotes deben prepararse para comunicarse bien en internet. Todavía hay recelos a entrar en este mundo virtual por parte de muchos sacerdotes. Los recelos parten de razones sólidas: la esclavitud de la inmediatez, la superficialidad, la necesidad de manejar técnicas y métodos que les son desconocidos y un tipo de interactividad que es nueva para la mayoría de ellos.

El mismo Papa les animó a abrir un blog y presentarse a la sociedad virtual sin complejos. Pero aunque es necesaria cierta valentía para entrar en este mundo, después de unos meses se darán cuenta que muchos de sus temores, aunque ciertos, no representan impedimentos reales para compartir, dialogar, hacer Iglesia, enseñar y aprender en la red. Cierto es que hay que saber controlarse y ser capaz de controlar/gestionar las herramientas que más tiempo consumen.

Comparto algunos ejemplos y consejos:
  • El chat es un agujero negro donde desaparece el tiempo. Se entra a conversar y cuando uno se da cuenta, han pasado horas sin llegar a nada concreto o trascendente. Solo puede ser útil fija una cita para charlar con alguien de un asunto concreto y se fija el tiempo disponible. De otra manera, es mejor no utilizarlo.
  • Los correos electrónicos es otro elemento que consume más tiempo de lo que parece. Hay que seleccionar qué correos se borran sin abrirlos: publicidad, mensajes recurrentes, envíos masivos, remitentes ofensivos, etc... deben pasar a la papelera sin el menor sentimiento de culpa. Los correos que se abren, deben ser contestados en el mismo momento, siempre que sea posible... ya que si se dejan para otro momento, se amontonan y terminan quitando más tiempo.
  • Las redes sociales son herramientas maravillosas, siempre que se planifique el tiempo diario que se va a utilizar para leer lo que publican los amigos y para para colaborar activamente. Si comentamos las actividades/acontecimientos que nos proponen nuestros amigos,... cuanto más corto sea el comentario, mejor. Si es necesario profundizar más... tenemos los mensajes personales o el correo electrónico. Coleccionar amigos está bien, pero lo responsable es clasificarlos y determinar el acceso de cada uno a lo que publicamos. Los grupos internos de las redes sociales, son otro pozo sin fondo donde tirar el tiempo. Mejor 4 grupos de 20 y mejor 5 que 100. Hay que elegirlos pensando en participar activamente en ellos. ¿Para qué pertenecer a miles de grupos en los que nunca aparecemos?
  • Foros. No participar en más de dos foros y mejor no enredarnos en ninguno si no nos interesa de verdad. De todas formas los foros, bien entendidos, son poderosas herramientas de planificación y coordinación... pero frecuentemente se utilizan como sustitutos avanzados del chat.
  • Blogs y páginas web... unos poquitos y dedicar un par de ratos a la semana para leer los que realmente nos interesan.
  • Los portales de información... se tratan como los diarios tradicionales. Una vista rápida y selección de lo interesante.
  • Sobre las relaciones personales en internet, hay que tener cuidado. Toda relación negativa debe ser cortada para que no nos ate y nos traiga más problemas de la cuenta. Las relaciones insustanciales... mejor dejarlas marchitar y que desaparezcan por si mismas. Las relaciones que posibilitan el crecimiento y el aprendizaje mutuo o cooperativo, son las que hay que fomentar y cuidar.
  • No es mala idea contar con un pequeño equipo de laicos que se encargue de desarrollar los proyectos virtuales que interesen. Este tipo de proyectos: web parroquial, foros, redes sociales, consumen mucho tiempo antes de empezar a dar frutos... que darlos los dan a su tiempo.
En resumen. Animo a nuestros sacerdotes a que se internen en este mundo virtual... pero cuidando con no quedarse pegados a la red... que puede ser adictiva.

Seguro que tiene algún comentario que dejar... no dude en hacerlo.