«Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización»

Creo interesante volver a repasar el mensaje para la Jornada Mundial de las comunicaciones sociales, que el Papa Emérito, Benedicto XVI, nos dejo ya hace 9 años. Nueve años es mucho tiempo, pero resulta sorprendentemente actual y esclarecedor. La importancia de la comunicación eclesial se centra en llevar a Cristo a toda persona y todo lugar. Las medias verdades que nos son veneno que circula por las redes. Veneno, porque nos hace creer y entender la realidad de forma interesada y errónea. Las redes sociales son el foco en donde la Verdad, Cristo, sube al Calvario, donde es ajusticiado por los intereses humanos y políticos. Como cristianos, deberíamos de ser sumamente cuidadosos con todo lo que se dice y se publica. Hay mucho veneno que busca que nuestra fe de debilite o quede anquilosada. 



 MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

PARA LA XLVII JORNADA MUNDIAL
DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

«Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización»

 

Queridos hermanos y hermanas:

Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2013, deseo proponeros algunas reflexiones acerca de una realidad cada vez más importante, y que tiene que ver con el modo en el que las personas se comunican hoy entre sí. Quisiera detenerme a considerar el desarrollo de las redes sociales digitales, que están contribuyendo a que surja una nueva «ágora», una plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad.

Estos espacios, cuando se valorizan bien y de manera equilibrada, favorecen formas de diálogo y de debate que, llevadas a cabo con respeto, salvaguarda de la intimidad, responsabilidad e interés por la verdad, pueden reforzar los lazos de unidad entre las personas y promover eficazmente la armonía de la familia humana. El intercambio de información puede convertirse en verdadera comunicación, los contactos pueden transformarse en amistad, las conexiones pueden facilitar la comunión. Si las redes sociales están llamadas a actualizar esta gran potencialidad, las personas que participan en ellas deben esforzarse por ser auténticas, porque en estos espacios no se comparten tan solo ideas e informaciones, sino que, en última instancia, son ellas mismas el objeto de la comunicación.

El desarrollo de las redes sociales requiere un compromiso: las personas se sienten implicadas cuando han de construir relaciones y encontrar amistades, cuando buscan respuestas a sus preguntas, o se divierten, pero también cuando se sienten estimuladas intelectualmente y comparten competencias y conocimientos. Las redes se convierten así, cada vez más, en parte del tejido de la sociedad, en cuanto que unen a las personas en virtud de estas necesidades fundamentales. Las redes sociales se alimentan, por tanto, de aspiraciones radicadas en el corazón del hombre.

La cultura de las redes sociales y los cambios en las formas y los estilos de la comunicación suponen todo un desafío para quienes desean hablar de verdad y de valores. A menudo, como sucede también con otros medios de comunicación social, el significado y la eficacia de las diferentes formas de expresión parecen determinados más por su popularidad que por su importancia y validez intrínsecas. La popularidad, a su vez, depende a menudo más de la fama o de estrategias persuasivas que de la lógica de la argumentación. A veces, la voz discreta de la razón se ve sofocada por el ruido de tanta información y no consigue despertar la atención, que se reserva en cambio a quienes se expresan de manera más persuasiva. Los medios de comunicación social necesitan, por tanto, del compromiso de todos aquellos que son conscientes del valor del diálogo, del debate razonado, de la argumentación lógica; de personas que tratan de cultivar formas de discurso y de expresión que apelan a las más nobles aspiraciones de quien está implicado en el proceso comunicativo. El diálogo y el debate pueden florecer y crecer asimismo cuando se conversa y se toma en serio a quienes sostienen ideas distintas de las nuestras. «Teniendo en cuenta la diversidad cultural, es preciso lograr que las personas no sólo acepten la existencia de la cultura del otro, sino que aspiren también a enriquecerse con ella y a ofrecerle lo que se tiene de bueno, de verdadero y de bello» (Discurso para el Encuentro con el mundo de la cultura, Belém, Lisboa, 12 mayo 2010).

Las redes sociales deben afrontar el desafío de ser verdaderamente inclusivas: de este modo, se beneficiarán de la plena participación de los creyentes que desean compartir el Mensaje de Jesús y los valores de la dignidad humana que promueven sus enseñanzas. En efecto, los creyentes advierten de modo cada vez más claro que si la Buena Noticia no se da a conocer también en el ambiente digital podría quedar fuera del ámbito de la experiencia de muchas personas para las que este espacio existencial es importante. El ambiente digital no es un mundo paralelo o puramente virtual, sino que forma parte de la realidad cotidiana de muchos, especialmente de los más jóvenes. Las redes sociales son el fruto de la interacción humana pero, a su vez, dan nueva forma a las dinámicas de la comunicación que crea relaciones; por tanto, una comprensión atenta de este ambiente es el prerrequisito para una presencia significativa dentro del mismo.

La capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos. En el ambiente digital, la palabra escrita se encuentra con frecuencia acompañada de imágenes y sonidos. Una comunicación eficaz, como las parábolas de Jesús, ha de estimular la imaginación y la sensibilidad afectiva de aquéllos a quienes queremos invitar a un encuentro con el misterio del amor de Dios. Por lo demás, sabemos que la tradición cristiana ha sido siempre rica en signos y símbolos: pienso, por ejemplo, en la cruz, los iconos, el belén, las imágenes de la Virgen María, los vitrales y las pinturas de las iglesias. Una parte sustancial del patrimonio artístico de la humanidad ha sido realizada por artistas y músicos que han intentado expresar las verdades de la fe.

En las redes sociales se pone de manifiesto la autenticidad de los creyentes cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico de misericordia y de amor, revelado en Jesucristo. Este compartir consiste no solo en la expresión explícita de la fe, sino también en el testimonio, es decir, «en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él». (Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2011). Una forma especialmente significativa de dar testimonio es la voluntad de donarse a los demás mediante la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana. La presencia en las redes sociales del diálogo sobre la fe y el creer confirma la relevancia de la religión en el debate público y social.

Para quienes han acogido con corazón abierto el don de la fe, la respuesta radical a las preguntas del hombre sobre el amor, la verdad y el significado de la vida ―que están presentes en las redes sociales― se encuentra en la persona de Jesucristo. Es natural que quien tiene fe desee compartirla, con respeto y sensibilidad, con las personas que encuentra en el ambiente digital. Pero en definitiva los buenos frutos que el compartir el Evangelio puede dar, se deben más a la capacidad de la Palabra de Dios de tocar los corazones, que a cualquier esfuerzo nuestro. La confianza en el poder de la acción de Dios debe ser superior a la seguridad que depositemos en el uso de los medios humanos. También en el ambiente digital, en el que con facilidad se alzan voces con tonos demasiado fuertes y conflictivos, y donde a veces se corre el riesgo de que prevalezca el sensacionalismo, estamos llamados a un atento discernimiento. Y recordemos, a este respecto, que Elías reconoció la voz de Dios no en el viento fuerte e impetuoso, ni en el terremoto o en el fuego, sino en el «susurro de una brisa suave» (1R 19,11-12). Confiemos en que los deseos fundamentales del hombre de amar y ser amado, de encontrar significado y verdad ―que Dios mismo ha colocado en el corazón del ser humano― hagan que los hombres y mujeres de nuestro tiempo estén siempre abiertos a lo que el beato cardenal Newman llamaba la «luz amable» de la fe.

Las redes sociales, además de instrumento de evangelización, pueden ser un factor de desarrollo humano. Por ejemplo, en algunos contextos geográficos y culturales en los que los cristianos se sienten aislados, las redes sociales permiten fortalecer el sentido de su efectiva unidad con la comunidad universal de los creyentes. Las redes ofrecen la posibilidad de compartir fácilmente los recursos espirituales y litúrgicos, y hacen que las personas puedan rezar con un renovado sentido de cercanía con quienes profesan su misma fe. La implicación auténtica e interactiva con las cuestiones y las dudas de quienes están lejos de la fe nos debe hacer sentir la necesidad de alimentar con la oración y la reflexión nuestra fe en la presencia de Dios, y también nuestra caridad activa: «Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe» (1 Co 13,1).

Existen redes sociales que, en el ambiente digital, ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios. Pero estas redes pueden asimismo abrir las puertas a otras dimensiones de la fe. De hecho, muchas personas están descubriendo, precisamente gracias a un contacto que comenzó en la red, la importancia del encuentro directo, de la experiencia de comunidad o también de peregrinación, elementos que son importantes en el camino de fe. Tratando de hacer presente el Evangelio en el ambiente digital, podemos invitar a las personas a vivir encuentros de oración o celebraciones litúrgicas en lugares concretos como iglesias o capillas. Debe de haber coherencia y unidad en la expresión de nuestra fe y en nuestro testimonio del Evangelio dentro de la realidad en la que estamos llamados a vivir, tanto si se trata de la realidad física como de la digital. Ante los demás, estamos llamados a dar a conocer el amor de Dios, hasta los más remotos confines de la tierra.

Rezo para que el Espíritu de Dios os acompañe y os ilumine siempre, y al mismo tiempo os bendigo de corazón para que podáis ser verdaderamente mensajeros y testigos del Evangelio. «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» (Mc 16,15).

Vaticano, 24 de enero de 2013, fiesta de san Francisco de Sales

 

BENEDICTUS PP. XVI

Redes Sociales y Evangelización

 Actualización y ampliación del post Evangelizar en Google + y otras redes sociales (Catholic.net)

Aparte de Facebook y Twitter existen una gran cantidad redes sociales. Cada día se crean más y más. De hecho, la proliferación de redes sociales es da lugar a burbujas sociales cada vez más pequeñas y auto-referenciales. Postmodernidad que nos separa y aísla, casi sin darnos cuenta. Cada vez hay más redes sociales a nuestra disposición. 

La evangelización necesita personas con quienes interaccionar. Las redes sociales son las estructuras de red que permiten esta interrelación e intercambio de mensajes/materiales. La segmentación extrema de estos espacio dificulta mucho la evangelización. ¿Por qué? Porque el flujo comunicativo interno tiende a ser exclusivista e fuertemente ideologizado. La ideologización es uno de problemas más fuertes a los que nos enfrentamos en la sociedad y en la misma Iglesia.

Existen sociales generalistas y sectoriales. Un ejemplo de red social generalista puede se Facebook, mientras que una red social sectorial puede ser LinkedIn, especializada en aspectos laborales y profesionales. Las redes sociales aparecen y persisten, en la medida en que haya personas interesadas en estos espacios sociales. Las redes sociales nacen, crecen, se transforman y mueren. Son como seres vivimos, cuyas células seríamos los integrantes de la misma. ¿Se transforman? Las redes cambian en la medida que existe flexibilidad y sus integrantes lo desean. Un ejemplo sería Twitter que nació con una vocación de microBlogging y que se ha ido transformando desde un espacio de diálogo y a un espacio de enfrentamiento socio-político. Otro ejemplo es Youtube. Nació como un portal de videos, pero ha ido transformándose en un espacio social muy flexible. Las limitaciones de interacción de Youtube han propiciado la aparición de otra red social: Twitch. En la medida que Twitch sea capaz de crear formas de interacción efectivas, es posible que también vaya cambiando poco a poco.

En estos momentos, inicio del 2022, tenemos muchas redes basadas en la interacción  en tiempo real, mediante video y sonido. Las redes asíncronas (Facebook original) también se han ido dotando de herramientas de comunicación síncrona basadas en video o sonido. 

Dentro de las redes, la estructuración social también ha ido cambiando. Ha crecido fuertemente una estructuración social de tipo piramidal, en cuya arista superior tenemos: el "Influencer". En la base piramidal tenemos los seguidores (Followers). Los influencers interaccionan y colaboran entre ellos, para ganar seguidores y atractivo social (cuerpo piramidal). Los Influencers se han convertido en los motores de conexión que entretienen por medio de la creatividad de su presencia y diálogos. Las redes de video están desarrollando formas de interacción para crear engaging (compromiso, enganche, etc) entre los Influencers y sus Followers. Ejemplo de ello son Instagram o TikTok,  La presencia y empoderamiento de los Influencers conlleva una oportunidad y también un serio problema a la hora de la evangelización en las redes. Par tener espacio social en las redes está siendo imprescindible que uno o varios influncers asentados cedan espacio y protagonismo al evangelizador. 

Al tiempo que la estructuración piramidal ha ido creciendo, las estructuras comunitarias han ido reduciendo su presencia y relevancia en las redes sociales. En este sentido, la comunicación se ha convertido en una realidad con tendencia casi unidirecional desde los Influencers a los Followers. Sólo si al Influencer le interesa, se premia a un Follower dando relevancia su aportación o comentario. El engaging (compromiso) de los Followers se potencia con una adecuada gestión de sus aportaciones. No pueden tener más relevancia que el propio "influencer" y al mismo tiempo, deben generar expectativas motivadoras para generar más followers.

¿Cómo podemos evangelizar en las redes actuales? No hay una fórmula mágica que se pueda proponer.  Algunas personas llevan años potenciando su presencia y relevancia como influencers. Esto, evidentemente genera engaging y opciones de atraer a personas interesadas en determinado mensaje, estética y formas comunicativas. No creamos que los Followers se consiguen con lo que decimos. La realidad es que lo que genera más atractivo es "cómo lo decimos". Esto propicia que el Mensaje Cristiano, no termine de llegar a las personas, por muchos seguidores que tengamos. Esta realidad ya la intuyó en los 60's un experto en comunicación:  Marshall McLuhan. En su libro "Understanding Media: The Extensions of Man" (Comprender los medios de comunicación: Las extensiones del ser humano), nos dejó una frase que evidencia esto: "El medio es el mensaje". 

Actualmente el medio, las formas, el contexto, las apariencias, trasmiten más y mejor que todo lo que decimos. A veces, el medio incluso contradice el contenido del mensaje sin que nadie capte esta inconsistencia. ¿Un ejemplo? El Influencer que habla de fraternidad y amor, compartiendo un mensaje que interpreta como un ataque personal y señalando que "los odiadores" le machacan y propiciando un odio en sentido contrario. Este odio, ideologiza y genera exaltación. Exaltación que, a su vez, atrae a nuevos seguidores. A lo mejor habría que ver en los "mensajes hater", el sufrimiento que hay detrás y compadecerse realmente de quienes los emiten ¿no? En todo caso, nunca hacer publicidad de estos mensajes llenos de dolor. Menos aún, utilizar los mensajes para ideologizar a los seguidores.

Tenemos que ser conscientes que el influencer puede potenciar sesgos que enfrenten, lo que conlleva mayor engaging y atractivo, al tiempo que la Evangelización desaparece inmediatamente. Esto que comento es muy delicado de tratar con cualquier influencer, ya que con la estructura piramidal se potencian los enfrentamientos. Señalar su peligro de generar enfrentamientos, suele tomarse como un "ataque", que se usa y se publica para potenciar más engaging. Es evidente que el ego es un problema que puede llegar a producir mucho sufrimiento al influencer. Ser influencer tiene una parte de sentirse atacado por todos aquellos que no respetan y veneran su relevancia. Lo importante no es generar comunidad sino potenciar la altura que ha conseguido en la pirámide.

Otra estructura social que se ha institucionalizado son los espacio de difusión de materiales. Estos espacios son frecuentes en Whatsapp, Pinterest, Youtube, Telegram, Facebook y otras redes sociales generalistas. En los espacios de difusión puede haber un o varios administradores. Estos administradores controlan el flujo de materiales. A veces permiten que cualquier material fluya, propiciando que estos espacios se conviertan en lugares de spamming, frecuentados por spammers. 

De hecho, existe un spamming católico, que busca darse publicidad en todo espacio social que permita publicar. Tener un espacio de intercambio con una estructura abierta a cualquier material no es muy recomendable, ya que los verdaderos participantes se cansan del spamming y terminan por irse u olvidar el grupo. Hay espacios en los que sólo el administrador comparte materiales. Esta modalidad también termina por cansar a los participantes y propiciar que se desconecten. 

En cualquier caso, hay que ser consciente de varias cosas:

  • Todo espacio social tiene una vida útil. Tras cierto tiempo, terminará por desaparecer. Hay grupos con miles de seguidores en los que estos ignoran todo lo que se publica.
  • La memetización de los materiales evangelizadores lleva a tener que estar renovándolos frecuentemente. Nadie atiende a memes que ha visto 100 veces.
  • El verdadero factor que propicia la evangelización es la necesidad de quien se acerca buscando a Cristo. El mejor evangelizador puede pasarse años y años lanzando la semilla donde la tierra no es fértil. Quizás, con la Gracia de Dios, puede aparecer una persona que realmente necesita y busca a Cristo, y nos permita ser cauce de Él.
  • La evangelización cobra sentido en quien evangeliza y de ahí su importancia para todo cristiano. Las redes sociales son un espacio humano donde encontrar el sentido del Evangelio. En la medida que lancemos semillas con paciencia y esperanza, todo va bien. ¿Dónde están las semillas? Si no encontramos las semillas dentro de nosotros, es que algo no va bien.

 

Pertubadores IV (Influencers-Trolls)

 


En abril del 2014 escribí el tercer post sobre los Trolls (III) y ahora vuelvo sobre el tema con un cuarto post. No creo que sea el último, porque los Trolls han ido mejorando sus estrategias y al mismo tiempo, destrozando la red en muchos sentidos. A los seres humanos nos gusta meter el dedo en el ojo de quien vemos que no piensa o actúa como nosotros. La estrategia del Troll es camuflarse y generar polémica mediante comentarios El fenómeno Troll ha evolucionado llegando a fundirse con otro fenómeno muy actual: el influencer.

El influencer es un/a divo/a que se ofrece como "un ideal" a seguir por los demás. Muchos influencers se han dado cuenta que utilizar las estrategias de los Trolls les reporta muchos beneficios. Sobre todo en cuando a visibilidad y capacidad de ideologización de su ejercito de seguidores. Generar polémica es una maravillosa promoción. Seguramente se puedan quejar de la gran cantidad de Trolls que les hacen blanco de sus ataques. Esto es normal. A más polémica, mayor ideologización, promoción y también mayor capacidad de atracción de Trolls. Como es lógico, si son maltratados por muchos Trolls, la victimización es un maravilloso reclamo para conseguir la fidelización de sus seguidores.

Podría sorprendernos que haya una gran cantidad de influencers-Trolls que se presentan como católicos. ¿Cómo es posible esto si la fe debería unir, dar sentido, capacitarnos para comprender a quienes sufren? Sobre todo, la fe debería darnos una gran humildad, no una humildad aparente que muestre las "heridas" y se autoproclame "mártir". Esto no es verdadera humildad. Una verdadera humildad debería ayudarnos a darnos cuenta que no debemos ser nunca protagonistas. El único protagonista es Cristo. Nunca deberías promocionarnos mediante la creación de guetos y fanatismos.

¿Cómo actuar frente a un Influencer-Troll? Lo primero es no darles de comer. Es decir, no reaccionar a las polémicas de promoción que preparan. Mil veces mejor el silencio antes que un enfrentamiento. Si vemos que crea polémica con sus comentarios, borremos todo lo que no alimente y nos llene de esperanza. En los enfrentamientos quien nunca pierde el Influencer-Troll. Aunque se quede sin argumentos, el victimismo suple aquello de lo que se carece. Cuando vemos a que una persona maneja la fe para enfrentarnos unos a otros, mejor no hablar de ella para que no gane relevancia. Ante una polémica, mejor ofrecer en paralelo una alternativa verdaderamente cristiana. Se podría objetar que si hacemos esto estamos dejando que los Influencers-Trolls ganen espacio social. Si repasamos el salmo 127 nos daremos cuenta de la respuesta que nos da Dios: 

Si el Señor no edifica la casa,
    En vano trabajan los que la edifican;
    Si el Señor no guarda la ciudad,
    En vano vela la guardia.
(Salmo 127, 1)

Quien desea ser engañado, lo será aunque nos pongamos a luchar en su contra. Ya sabemos que "...nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede" (Jn 4, 44)


Evangelizar por medio de memes

 



Para empezar hay que tener claro qué es un meme y relevancia comunicativa en las redes sociales. Simplificando mucho, un meme es una imagen/animación que da soporte a un mensaje concreto. Los memes son los contenidos que más fácilmente se intercambian en las redes, por lo que permite dispersar un mensaje con rapidez. Existen memes de muchos tipos, pero la viralidad es más accesible cuando tienen utilizan patrones predefinidos. ¿Un ejemplo?


También existen memes basados en un patrón sencillo que resalta la frase o utiliza fondos llamativos para que se vean de manera clara entre muchas imágenes.




Lo normal es que una persona edite el meme de manera manual, lo que conlleva un trabajo que a veces nos es sencillo de realizar. ¿Por qué? Porque realizar un meme conlleva realizar una serie de pasos que necesitan tiempo, creatividad e inspiración:
  • Determinar qué se desea comunicar
  • Buscar la frase o conjunto de frases que se van a ubicar dentro del meme.
  • Seleccionar el patrón o fondo que mejor se ajusta a lo que se desea comunicar
  • Editar el meme mediante un programa de edición gráfica, por ejemplo Gimp.
  • Distribuirlo en las redes de forma inteligente: seleccionar redes, elegir la estrategia de promoción, buscar posibles colaboradores en la dispersión del meme, etc.
Aunque se realice convenientemente todo lo antes indicado, no hay certeza alguna del "éxito" del meme. ¿A qué llamamos éxito? Básicamente, lo que se busca es la viralidad. Es decir, que se comparta de forma exponencial en las redes.

Esta viralidad es muy complicada de conseguir cuando tenemos una temática religiosa, ya que esta temática disuade a muchas personas de compartir el meme. Aunque el meme sea estupendo, la inmensa mayoría de las personas prefieren que no se les relaciones con temas de fe. Sobre todo si es fe cristiana. Por lo tanto, el éxito de este tipo de meme no puede medirse sólo por la viralidad directa e instantánea.

A veces, nos podemos encontrar que un meme realizado hace años, sigue vivo en las redes. ¿Por qué este meme permanece? Aunque la viralidad sea reducida, consigue se compartido durante mucho tiempo. Un ejemplo real: en el año 2013 diseñe este meme que incluyo a continuación. 


No ha sido un éxito viral, pero todavía lo veo circular por las redes con pequeñas variaciones y cambios. ¿Un ejemplo? En el año 2020, me lo encontré en la cuenta de Twitter de Mons Munilla (Obispo de San Sebastián, España), con cambios en el tipo de letra, mensaje y sin la referencia a su origen.


¿Es esto un éxito? No lo sabría decir de forma rotunda. Al menos es un meme que ha perdurado y que me ha hecho reflexionar muchas veces sobre el sentido del éxito en los materiales que producimos para la red. Seguramente este meme ha sido visto por miles de personas y les ha impactado. Por eso algunas, lo siguen compartiendo. No se ha difundido de manera viral, pero ha permanecido moviéndose en la red. Quizás la permanencia muestre cierto logro en la elección del mensaje y la manera de comunicarlo. Logro que no debemos asimilarlo como propio, en ningún caso. Para comunicar esto, les dejo un meme que lleva dentro una frase de San Agustín. Es una frase que señala lo esencial de nuestra misión evangelizadora.

















¿Cómo promocionar nuestros espacios virtuales católicos?


Un mensaje humano transforma. Mil campañas de marketing informan


La publicidad es importante, pero nunca puede colocarse como el objetivo de nuestras iniciativas evangelizadoras. Si lo único que nos importa es la visibilidad y la relevancia, sólo comunicaremos apariencias vacías.

Por: Nestor Mora Núñez



La red es un instrumento maravilloso para difundir materiales y evangelizar de forma directa, pero también nos plantea una serie de desafíos que no son sencillos de resolver. El principal de ellos es la visibilidad. ¿Cómo conseguir que las personas lleguen hasta nuestra iniciativa evangelizadora, cuando ya existen miles de ellas en la red? El problema se podría resumir en un par de objetivos claros: visibilidad y relevancia. (Seguir leyendo)

¿Cómo ser omnipresente y ubícuo en las redes?

Muchas veces nos hemos preguntado cómo es posible que algunas personas estén siempre online, compartiendo artículos en las diferentes redes sociales. Seguramente nos habrá parecido que son fanáticos de las redes, que nunca se despegan del ordenador o de su celular.

No cabe duda que estos fanáticos existen, pero la capacidad de permanecer en las redes constantemente en las redes no puede alargarse a través del tiempo. Simplemente nos cansamos y saturamos de estar atentos a todo lo que podamos compartir con los demás. Afortunadamente existen herramientas que nos permiten “simular” esta presencia de forma sencilla y eficaz. Hoy les traigo tres que personalmente utilizo: Buffer, networkedblogs y rssgraffiti. Vamos a introducir brevemente cada una y después les comento cómo realizar un plan de publicaciones personalizado.

Buffer: http://www.bufferapp.com es una aplicación que nos permite automatizar y planificar la publicación textos, gráficos y enlaces en Facebook, Google+, Twitter y Linkedin. Tiene varias limitaciones, ya que según qué red, puede publicar en determinados espacios y en otros no. Por ejemplo, en Google+ únicamente permite publicar en las comunidades. En Facebook, sólo puede publicar en donde seamos administradores. En Twitter, a través de nuestra cuenta y en Linkedin, en el perfil personal y en la páginas de empresas asociadas.

Además, existen limitaciones para el uso gratuito de la aplicación, ya que se limita el número de cuentas simultáneas y el número de post que podemos planificar. De todas formas, si trabajamos con una cuenta y queremos hacer una planificación a una semana vista, nos puede servir el plan gratuito.

Networkedblogs: http://www.networkedblogs.com/ es una aplicación que funciona dentro de Facebook, pero que permite publicar también en cuentas Twitter. Con esta aplicación podemos publicar automáticamente todas las actualizaciones de blogs, páginas de noticias, páginas de Facebook, etc, siempre que tengan un enlace rss. Los enlaces rss son direcciones de la red, donde se almacena todo lo que se publica en determinado portal, blog o página. Hoy en día casi todos los espacios web tienen su canal rss, por lo que podemos publicar en nuestros espacios de Facebook y Twitter lo que se publica en espacios que seguimos y que queremos que nuestros seguidores y amigos conozcan. Esto permite que nuestros espacios Facebook y Twitter  estén siempre actualizados a la última, sin que tengamos que mover un dedo. Por ejemplo, podemos publicar las noticias que san en news.va automáticamente.

Networkedblogs tiene una arquitectura que permite dirigir un canal rss a varios espacios Facebook y Twitter, por lo que sólo tenemos que elegir una serie de espacios que queremos que sean referencia en nuestros perfiles y enlazarlos a través de esta aplicación. Lo que se publique en este espacio, aparecerá en nuestros espacios sociales, automáticamente.

RssGraffiti: http://apps.facebook.com/rssgraffiti también es una aplicación que funciona dentro de Facebook. Es similar a Networkedblogs, pero funciona llevando muchos canales rss a un espacio Facebook. Esto nos permite recolectar noticias y actualizaciones para que se publiquen en un espacio que nos interese: perfil personal o grupos o perfil personal. No permite la publicación en Twitter, por lo que está limitado al universo Facebook. Es más fácil de manejar que Networkedblogs, pero también más limitado.
¿Cómo podemos hacer un plan personal de publicaciones en nuestros espacios sociales. Lo primero es tener claro qué espacios tenemos y qué tipo de información queremos en ellos. Eligiremos Networkedblogs, si queremos que las actualizaciones de un canal rss vayan a muchos destinos Facebook y Twitter. RssGraffiti, si queremos que varias fuentes de noticias vayan a un espacios Facebook. Utilizaremos Buffer para programas nuestra presencia personal de forma que publiquemos a determinadas horas del día, sin tener que estar presentes.

¿De dónde podemos sacar nuestras noticias? Esta pregunta no es sencilla, ya que hay tantas fuentes de información rss que tendremos que buscar una o varias que den dinamismo a nuestros espacios, sin saturarlos. Pensemos en que podemos publicar las actualizaciones de 2 a 10 blogs que son de nuestro interés y las noticias procedentes de uno o dos portales. Lo ideal es que no se publique mucho más de una vez cada media hora, ya que si lo superamos, estaremos fastidiando a nuestros seguidores, ya nos convertiremos en la presencia constante de su muro. No hay que pasarse con el afán de protagonismo o terminaremos sin seguidores y amigos.

Por otra parte, la misión del evangelizador no es estar presente en las redes, sino intentar hacer presenta a Cristo entre los hombres. Es fácil desviar el protagonismo del Señor y erigirse como representante o interlocutor privilegiado. Hay que tener cuidado porque la soberbia y le orgullo pueden ahogar y destrozar cualquier intento de evangelización.

Por ello es interesante diversificar los temas en espacios adecuados. Utilizar nuestro perfil personal para todo, puede ser un verdadero desastre, ya que puede terminar siendo un espacio donde no exista una mínima coherencia. En Facebook tenemos la posibilidad de crear grupos y páginas, que reúnan a personas interesadas por temáticas concretas, lo que nos permite descargar nuestro perfil personal. Además, nuestro perfil personal debería de reflejar que somos personas normales y no fanáticos extremos de las redes sociales.

Otra consideración interesante es la necesidad de que la oración esté presente. Sobre todo cuando nos relacionamos con amigos y seguidores. Que nadie nos confunda con una agencia de noticias. Las personas de carne y hueso valoran la cercanía y le afecto, por encima del número de publicaciones diarias, los “me gusta” que recojamos y os retweets que hayamos conseguido. Orar por un amigo o seguidor, es mejor de diez millones de “me gustan”, ya que es lo que realmente nos pone en conexión a través de la Comunión de los Santos.



Comunicando con imágenes

Es por todos conocido que la comunicación que se refuerza con elementos multimedia es mucha más efectiva que la que se realiza a través de un sólo medio. Imagen, mensaje escrito y si es posible, sonido, pueden ayudarnos a comunicar un mensaje.
La redes sociales son especialmente sensibles a unir medios para transmitir mensajes con efectividad, por lo que cada vez se transmiten más mensaje utilizando un frase corta, colocada en un suporte visual que sea atractivo.

Les pongo algunos ejemplos de esta técnica para que vean y lean a lo que me refiero:

¿cómo realizar este tipo de mensajes. Lo primero es hacerse con un programa de edición gráfica como puede ser Gimp, que además de potente es gratuito. Las siguientes consideraciones son más bien técnicas:


  1. Hay que tener clara la frase que se desea utilizar, ya que sin el mensaje no es sencillo encontrar la imagen que mejor puede conducir el mensaje. 
  2. Una vez tenemos clara la frase, hay que considerar el formato que tendrá la imagen. Lo más habitual es elegir jpg o png con una dimensiones de 640 punto de ancho y 400, 360, 300, 240 o 200 de alto. Depende del tamaño de la frase la altura correspondiente. De todas formas siempre es posible cambiar la altura cuando veamos que sea necesarios. Los programas de edición gráfica permiten cambiar de formato con cierta facilidad, siempre que guardemos las proporciones originales de la imagen.
  3. Elegir la imagen. Lo más ético es utilizar bancos de imágenes gratuitas libres de copyrights o imágenes realizadas por nosotros mismos.
    De todas formas, lo importante es no utilizar imágenes que claramente expliciten que tienen copyrights y que vengan marcadas para que las utilicemos sin permiso explícito. Existen muchos repositorios donde es posible acceder para encontrar imágenes gratuitas, pero la contrapartida a que las imágenes vengan libres de derechos es que tendremos que buscar bastante antes de dar con la que es más adecuada. Aquí tienen algunos de los repositorios de imágenes gratuitas que son más habituales: http://www.morguefile.com/, http://sxc.hu/, http://search.creativecommons.org/, http://openphoto.net/, http://www.public-domain-photos.com/, etc.
  4.  La elección de la imagen es crucial, ya que de es lo primero que llama a leer lo que viene escrito junto a ella. Hay que tener cuidado cuando se elijen las imágenes, ya que tenemos que pensar qué tipo de reacción queremos tener en quien lo vea. No pensemos una reacción única, sino en que puede que una misma imagen produzca empatía en determinadas personas y rechazo en otras.
    Si la frase busca difundirse entre todo tipo de personas, no debe de utilizar elementos que sesguen el mensaje. Si quedemos atraer mediante la polémica, si es interesante buscar una imagen que propicie las discrepancias. En el caso de mensajes eclesiales hay que ser muy cuidadoso, ya que la unidad es un bien que no debería de ponerse en cuestión por la búsqueda del impacto mediático. El marketing es una herramienta que podemos utilizar, pero nunca debe propiciar que el mensaje quede desvirtuado. Es decir, el mensaje cristiano no debe ser ajustado para ser "vendido" de forma eficaz, ya que esto podría en cuestión la misma esencia del mensaje que queremos difundir.
  5. La localización del texto debe ser adecuada para que no se pierda la visión de la imagen que debe transportarlo y ofrecerlo.
    Normalmente se suele buscar una esquina, cuando la imagen es central. Cuando la imagen se puede desplazar hacia un lateral, ganamos espacio para colocar la frase de forma clara. 
  6. Otro factor importante son las condiciones estéticas de la letra empleada. Debe contrastar con el fondo y ser legible. La tipografía empleada debe adecuarse al mensaje que se entrega. No es lógico utilizar un tipo de letra desenfadada cuando el mensaje es serio. El color de las letras suele ser muy claro o muy oscuro dependiendo del fondo donde serán insertadas.
  7. Cualquier red social es suceptible de utilizarse para difundir las imágenes, pero las mejores son las que están especializadas en el intercambio gráfico. Por ejemplo Pinterest, Tumblr, Instagram, etc.
Espero que estos consejos le sean útiles. Pueden ponerlos en práctica ya mismo. Está en sus manos.