Tengo un blog ¿necesito utilizar otras redes sociales?


Son interesantes las palabras con que el arzobispo Claudio Maria Celli explica la decisión de Benedicto XVI de entrar decididamente los nuevos medios sociales, que el Papa entiende como el “ágora del tercer milenio donde hacer resonar la Palabra del Evangelio”:

Igual que los primeros discípulos fueron enviados a recorrer los caminos tortuosos de un mundo desconocido, alejado de Dios, dominado por la idolatría y por una lógica hostil, así hoy nuevos apóstoles son enviados a los caminos del mundo digital. Un mundo en gran parte por descubrir, que conoce a Dios pero tiende a renegar de él, o al menos a mantenerlo apartado de su horizonte, replegado sobre sí mismo y con la marcada tendencia a un “prometeísmo tecnológico”.

Se trata de estar presentes en la red, utilizando todas sus herramientas y no dejando atrás ninguna oportunidad de hacer presente al Señor en los nuevos medios sociales. Una de las características de los nuevos medios sociales es que son cambiantes y necesitan de formulas para integrarlos unos con otros.

Más de un Bloguero se ha preguntado si las otras redes sociales son también interesantes para él. La respuesta directa sería sí. El blog es una red social con características limitadas, que se ve potenciado cuando lo enlazamos en otras redes sociales. ¿Cuáles y cómo?

Para tener un contacto más cercano y fluido con seguidores y otros autores de blog, lo mejor son las redes sociales generalistas: Facebook y/o Google+.A corto plazo, Facebook es la mejor opción, ya que el la mayoría de las personas interacciona con el. A medio plazo es conveniente estar también presente en Google+, ya que existe un grupo de personas que sólo viven socialmente allí.

¿Qué podemos hacer en estas redes? Aparte de tener contacto con seguidores y otros autores, podemos promocionar nuestras entradas en grupos y páginas diversas. También podemos conseguir nuevos seguidores a partir de quienes ya nos conocen, ya que es posible compartir los enlaces y la información que nos llega.

Hay blogueros que crean páginas, grupos o comunidades para sus blogs, diferenciadas del perfil del autor. Esta práctica puede ser interesante si deseamos diferenciar claramente los ámbitos de vida el blog y el ámbito de vida personal, pero le resta autenticidad a nuestra presencia en la red y dispersa el punto de referencia de toda red social: la persona y la red de afectos que crea en torno suya.

¿Qué otras redes son interesantes para el bloguero? Existen redes transversales que permiten intercambiar material, enlaces y también interrelacionarnos de manera inmediata:

  • Twitter: intercambia frases cortas (140 caracteres), enlaces y fotos. Es un buen sitio para hacer trabajo en red y darnos a conocer. Aunque parece fácil de utilizar, es un espacio condicionado por el factor tiempo y por la relevancia del autor de los tweets. 
  • Youtube: Permite descargar videos e intercambiar comentarios. Es un inmenso repositorio de video que además nos permite interaccionar. La dinámica de red social es baja, pero no deja de ser interesante estar presente.
  • Slideshare: Similar a YouTube, pero almacena presentaciones Power Point y ficheros PDF. Tampoco tiene una gran dimensión social, pero permite colaboración e intercambios. Permite mostrar las presentaciones y los PDF mediante código embebido (Html)
  • Prezzi: es un generador de presentaciones que permite el trabajo colaborativo. El resultado puede presentarse embebido (Html), pero su potencial es colaborar en red y crear materiales entre varias personas.
  • Linkedin: Es una red social profesional, ligada a aspectos laborales. Puede ser interesante si existe alguna relación profesional entre lo que hacemos en nuestros blogs y nuestra vida profesional.

Para el evangelizador en las redes sociales, es imprescindible contar con todas estas herramientas y saberlas utilizar en su justa medida. Los videos son refrescantes y fáciles de ver, las presentaciones no deben ser largas y tener una estética impactante, twitter se ocupa de unir y entrelazar las redes y generar una dinámica de interés por lo que hacemos. Facebook y Google+, permiten que el contacto personal sea un poco más sencillo y productivo.

No olvidemos que la red de amistades en la red es está compuesta por personas y es nuestra red más importante.

Blogs: ¿Donde encontrar ideas para las entradas?

A veces no es fácil encontrar ideas para publicar nuestro blog y se nos pasa el tiempo sin publicar. También puede pasar que, tenemos tan agotados los temas que únicamente nos repetimos una vez tras otra. Esto suele ocurrir porque nuestro blog ha terminado un ciclo y nos está pidiendo a gritos que ampliemos y renovemos los temas que tratamos. No se trata de cambiar todo lo que hacemos, ni mucho menos. Os señalo algunos consejos:

1.- Hay que identificar aquello de nuestros lectores desean saber o desean que publiquemos. Esto puede hacerse mediante una encuesta o preguntando directamente en una entrada. Las encuestas pueden ser d preguntas cerradas, pero casi es mejor dejar que cada lector se explaye comentándonos lo que le preocupa o lo que desea que tratemos.

2.- Buscar foros y espacios donde se discuta o dialogue en torno a lo que hacemos. Un lugar estupendo para bucerar es Yahoo respuestas. Allí ha foros casi de todo tipo y están organizados por países. Por ejemplo: 
3.- También es interesante estar dentro de grupos dentro de las redes sociales, relacionados con las temáticas que tratamos. Hay que buscar los más activos y solicitar ser incluidos.

Tanto en el caso de los grupos de Yahoo respuestas como en los de las redes sociales, estar presentes en esos foros nos permite dar publicidad de nuestros blogs. En el caso de Yahoo respuestas, hay que tener cierto cuidado, hay trolls realmente malvados que nos ridiculizarán o nos atacarán.

Espero que estas indicaciones les sean de utilidad.

Blogs: Plan de contenidos

Para iniciar el año, es una buena idea plantearnos la realización de un plan de contenidos a desarrollar durante el año. Pero, ¿Que es un plan de contenidos?

Es una declaración de intenciones que indique los temas que se van a tratar con preferencia en el blog, los formatos que se van a emplear y un esbozo de planificación de las publicaciones

Por ejemplo, para este humilde blog me planteo desarrollar de forma principal los siguientes temas:

Como temas generales:
  • Blogs: herramientas y consejos prácticos.
  • Twitter: relación y sinergias entre twitter, la blogosfera y las redes sociales
  • Comunidades virtuales: creación y gestión dentro de entornos de trabajo y aprendizaje colaborativo
Como temas transversales:
  • Año de la Fe
  • Presencia de la Iglesia en las redes sociales: Papa, Diócesis y parroquias
  • Nueva evangelización
Qué formatos quisiera emplear:
  • Consejos, como este, en formato breve, visual y práctico. Hasta 50 líneas.
  • Herramientas, descripción, tutoriales interesantes y su aplicación en la Nueva Evangelización. Entre 50 y 100 líneas
  • Temas de fondo: desarrollo de temas interesante que por su profundidad necesiten más espacio: más de 100 líneas
Planificación de publicación: al menos una vez por semana. (a ver si lo consigo). Días preferentes. Lunes o Martes.

Es pero que les sea de utilidad

Algunos consejos para revitalizar blogs alicaidos

Voy a comentar un par de indicaciones que el profesor  Francisco Pérez Latre de la Facultad e Comunicación de la UNAV, expone en la entrada: 2 lecciones del cierre de The Daily  de su recomendable blog: http://c4etrends.blogspot.com.

Hablando del cierre de un medio de comunicación de relevancia, “The Daily”, señala dos lecciones a aprender (Sic):

1.     Hay que definir bien audiencias y contenidos. ¿Cuál era el proyecto? ¿Para qué público? The Daily tenía gran atractivo visual, interactivo y de diseño. Pero sus contenidos eran tan dispersos que no estaba claro para quién hablaba.

2.     Una sola plataforma no basta. Desde que se lanzó The Daily la investigación nos ha enseñado que los lectores en tablets son "omnívoros digitales" que consumen contenidos en plataformas múltiples: iPads, PC, smartphones y...publicaciones impresas.

¿Podemos llevar estas dos lecciones a nuestra labor evangelizadora en la red? Creo que si y además, lo podemos hacer con bastante provecho. No se si se han fijado en el destino de la mayoría de los blogs que se crean. Normalmente son abandonados antes de un año. Llegar a un año con un ritmo de publicación regular, es todo un logro. Otro problema que padecen los blogs es el escaso tráfico que suelen generar. Una de las razones que lleva a los blogueros a olvidar su blog es que no reciben casi visitantes.

Para que un blog tenga un mínimo éxito debe de cubrir una necesidad de los potenciales visitantes. También puede crear la necesidad, pero esto requiere un esfuerzo que está muy por encima de los blogueros habituales. Entonces ¿Qué podemos hacer?

a)    Tener claro qué podemos ofrecer que tenga “valor” en la red. Ofrecer algo que nadie necesita o existe en exceso en la red, no es la mejor opción.
b)    ¿A qué tipo de visitantes potenciales podemos acceder? Definamos el perfil del quienes pueden necesitar los recursos, ya que tendremos que adaptarnos a ellos.
c)     ¿Qué otros blogs o portales ofrecen algo similar? Aprendamos de ellos. ¿Podemos hacerlo mejor? ¿Cómo?
d)    Pensemos en generar materiales que sirvan para más de una actividad, ya que lo ideal es que puedan servir para leer, ver, oír, reflexionar, para informar y formar. Si son recursos y materiales multiplataforma mejor. Es decir, que puedan ser utilizados desde cualquier dispositivo.

Una vez que hemos contestado a estas preguntas, seguramente se plantee ¿Cómo llevar todo esto a los potenciales receptores? Le doy algunos consejos:

I.       Introducirnos en las redes sociales donde se da noticia de este tipo de recursos.
II.    Crear una red de seguidores y colegas, que den soporte y promoción a lo que realizamos.
III. Ser humildes, empáticos y proactivos. La evangelización tiene mucho de trabajo colaborativo en red. Lo que creemos unidos, nos beneficia los autores y sobre todo, a quienes lo reciben.
IV.  Dice un refrán que “quien da, recibe dos veces”. No seamos tacaños con nuestra ayuda y apoyo. Todo lo contrario, seamos desprendidos y no olvidemos a quienes empiezan en este mundillo digital.
V.     Por último, no olvidarnos de la oración, los sacramentos y la realidad física. No es mala idea orar por aquellos que nos ayudan o nos necesitan. ¿Nos faltan ideas o ánimos? Busquemos la inspiración del Espíritu!!!

Espero que estas reflexiones les sean útiles para su labor evangelizadora en las redes.


¿Miedo a la red? El Papa ya está en Twitter.


Todos nos hemos encontrado con personas tienen miedo a la red. Este miedo suele tener mucho de temor a lo desconocido y se suele apoyar en las típicas noticias sensacionalistas de estafas y crímenes que son portada de lo noticieros. Este miedo a lo desconocido puede ser una escusa para no adentrarse en las oportunidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías de la comunicación, pero  el miedo también viene de la falta de formación que nos atenaza en muchas de nuestras dimensiones humanas. Pero la ignorancia no debería de servirnos de escusa para no afrontar los retos que se nos presentan. Hoy hemos visto como Benedicto XVI ha presentado sus cuentas Twitter con toda la naturalidad del mundo.

En la última década, el mayor logro de la red ha sido la creación de una serie de espacios sociales virtuales donde establecer relaciones humanas e intercambiar materiales multimedia. Estos espacios sociales virtuales están revolucionando la vida cotidiana y creando oportunidades para el cristiano comprometido en la evangelización.

Uno de los principales rasgos del miedo a la red, es el temor prejuicioso de que estos espacios sociales generen adicción. La verdad es que no generan ni más ni menos adicción que un grupo de amigos que se sienten bien y se reúnen a charlar con asiduidad. Los medios y herramienta sociales, no son un mundo aparte que nos abduce de la realidad, sino un nuevo espacio de intercambio social con ventajas indudables. Como toda herramienta que ha creado el ser humano, puede ser utilizada para crear maravillas o vilezas. Depende de nosotros que seamos capaces de utilizarlas bien y saquemos de ellas todo el potencial que tienen.

Con un cincel es posible asesinar a una persona o crear una obra de arte, como la Piedad de Miguel Ángel. Lo más interesante de lo espacios sociales virtuales, es que amplían nuestra capacidad de relación, aprendizaje y entretenimiento. las relaciones sociales se amplían hasta la totalidad de personas que se conectan a la red. Es cierto que la relación virtual no es igual que la física, pero también es cierto que nos permite trabajar unidos sin las limitaciones del tiempo y del espacio.

Por lo tanto, es necesario entender los medios sociales virtuales como parte de la solución al problema del aislamiento social que padecemos. Sería estupendo que la Iglesia, igual que lo hizo con al escritura, fuese una herramienta activa en el proceso de alfabetización digital. Quizás pensemos que el mundo de la red es cosas de jóvenes, pero cada vez llevando a las personas menos favorecidas la posibilidades que tienen los nuevos espacios sociales.

Las estadísticas de uso de Facebook en España, no todos los usuarios son jóvenes menores de 30 años. Hay una gran cantidad de personas mayores de 30 años que utilizan esta red social (tomado de http://www.checkfacebook.com/)


Los porcentajes de usuarios ligados a las franjas de edad son las siguientes:



13-17   años        5,9%
18-34   años      49,6%
35-64   años      42,0%
65-100 años        2,4%

Sin duda los jóvenes no adolescentes (18-34) son la mayoría de usuarios en FB España, pero también es reseñable el uso de personas maduras (35-64)  con un 42%. La tasa de personas mayores de 65 años es todavía baja (2,4), pero en los EEUU ya son más del 5,5% y sigue creciendo.

Para afrontar el temor a la red, es necesario formarse y sobre todo, deshacerse de los prejuicios e inercias que nos llevan hacen reticentes a los cambios. Sin duda, se abre ante nosotros una oportunidad providencial de evangelizar y evangelizarnos. ¡Ánimo!

El comunicador católico, un viajero sabio que aprendió el arte de vivir. Mons Claudio María Celli.


Traigo un fragmento de la conferencia de Mons. Claudio Maria Celli al inicio de la Reunión Continental RIIAL transmitida a través de la red “episcopo.net”. Pueden encontrarla completa en la página del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales. Nos dice Mons. Celli:

Este mensaje también se dirige a  los comunicadores: “… en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su propia vida, indiquen el camino hacia la Tierra prometida”. Así pues, me pregunto qué significa ser hombre y mujeres de fe para nosotros los comunicadores, que no vemos a la comunicación solamente como una profesión, sino sobre todo como una vocación y una misión. El Papa recientemente ha usado una expresión que  me ha fascinado porque es una respuesta a la misión del comunicador católico: “El viaje es metáfora de la vida, y el viajero sabio es aquel que ha aprendido el arte de vivir y lo comparte con los hermanos” (cf. Sir 34,9-13).

Así, la misión del comunicador en la Iglesia es la de ser un viajero sabio que ha aprendido el arte de vivir y que desea compartir su experiencia a través de los medios; por ejemplo en las redes sociales. ¿Qué significa compartir un camino, mantener viva la esperanza, compartir con los demás la belleza y la verdad de la fe?

 En este año de la fe, invito a usar esta metáfora para los comunicadores y comunicadoras católicos: “un viajero sabio que sepa unir estos dos elementos: sabiduría y audacia [Pablo VI, Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi n. 40]; atento y cuidadoso para que también los alejados encuentren a ese “Alguien” que da sentido a sus vidas”.

Es un gran desafío que puede provocar sentimientos de miedo, incapacidad, limitación o pobreza… pero precisamente se trata del desafío de ser testigos alegres tal cual exhortó Jesús a sus discípulos en la última cena. “Os hablo así para que os alegréis conmigo y vuestra alegría sea completa” (cf. Jn. 15, 11). Tal vez encontremos dificultades en experimentar esa alegría en nuestros corazones, pero no perdamos la confianza de que Él está cerca de nosotros repitiéndonos: “No tengan miedo, yo estoy con ustedes”; y para reforzar aún más, Jesús continúa diciendo: “todos los días”  (cf. Mt. 28, 20).

Este mensaje va directamente dirigido a quienes nos adentramos en el continente digital e intentamos ser testigos creíbles del Evangelio. No es sencillo serlo, hay que unir sabiduría y audacia. Sabiduría que conlleva formación, voluntad, perseverancia, templanza y sobre todo humildad. El que comunica el Evangelio no puede ser más que el mensaje que comunica, ya que entonces estamos suplantando el Mensaje de Cristo y la Iglesia, por nuestro mensaje personal.

Ejemplo que Mons. Celli comparte con nosotros es clarificador. Somos como un viajero sabio … que ha aprendido el arte de vivir y lo comparte con los hermanos. Compartir. Preciosas palabra ¿Cómo acercarnos a los demás para compartir este “arte”? El viajero trae noticias, historias, anécdotas que se comunican sin la prepotencia de quien se cree en al verdad. No hace falta prepotencia para relatar lo que uno ha vivido en primera persona. Comunicamos el testimonio que es nuestra vida, nuestras referencias, nuestra vivencia dentro de la Iglesia y sobre todo Esperanza y alegría.

… la misión del comunicador en la Iglesia es la de ser un viajero sabio que ha aprendido el arte de vivir y que desea compartir su experiencia a través de los medios.

A veces la comunicación no es sencilla porque nos encontramos con los prejuicios que la sociedad utiliza para desactivar el Mensaje cristiano. Ante los prejuicios, sólo el testimonio sincero puede despertar la curiosidad de quien teme el compromiso que conlleva conocer. Aún así, lo habitual es encontrarnos con muchas personas que reciben el testimonio dando preferencia a los cómodos y protectores prejuicios. El testimonio de la vivencia ajena se considera, en el mejor de los casos, como la excepción que confirma la regla. Otras veces, simplemente se nos acusa de mentir y manipular. Pero no desesperemos, nuestro testimonio quedará grabado en la memoria de quien lo recibe y podrá germinar cuando sea su momento. Como el sembrador, lanzamos semillas del Reino y dependerá de cuándo y dónde caigan, el momento propicio para se desarrollen.

Para el cristiano, la comunicación no es una profesión laboral, sino una vocación y una misión que nos lleva a interrelacionarnos y compartirnos. Lejos quedan los tiempos de comunicación unidireccional, ya que vivimos la comunicación 2.0. Las redes sociales no son monólogos, sino comunicación compartida entre iguales.

¿A los católicos nos interesa la presencia eclesial en la red?


Hace pocos días ha aparecido el estudio “Catholic New Media Use in the United States, 2012” sobre el perfil del católico norteamericano, en Internet. El estudio está realizado por  el Centro para el Apostolado de la Georgetown University, institución acreditada por la Conferencia episcopal de Estados Unidos, por lo que podemos tener cierta fiabilidad en los datos que se recogen.

El estudio es muy amplio, por lo que voy a escoger unos pocos datos que me parecen de relevancia. El estudio revela que el 62% de los católicos adultos tiene un perfil en Facebook y el 70% de los católicos adultos (84% menores de 30 años) visita regularmente YouTube. Podemos decir que hay bastantes católicos que utilizan las redes sociales. Estupendo, pero la pregunta clave sería si a estos católicos les interesa la presencia eclesial en la red. ¿Se informan de la actualidad eclesial por la red? ¿Se forman con los recursos disponibles? ¿Contactan con otros católicos e intercambian experiencias e ideas?

Siguiendo con el estudio podemos ver que sólo el 5% de los católicos leen los blogs relacionados con la fe y con la Iglesia, sin que haya diferencias apreciables por grupos de edad. Pero lo realmente curioso es que el 53% de quienes se definen católicos no sabe indicar si existe una presencia significativa de la Iglesia católica en Internet.

La presencia de la Iglesia es suficientemente significativa como para encontrarla. Está presente en cualquiera de sus aspectos, carismas, actividades. Si utilizamos un buscador y buscamos palabras como Caritas, nuestro obispado o cualquier tema religioso, veremos como nos devuelve decenas, centenas o miles de resultados. ¿Dónde está el problema entonces? Desde mi punto de vista el problema no está tanto en la presencia de la Iglesia, sino en que no se la busca. ¿Por qué no se busca a la Iglesia en Internet?

  • La primera respuesta es una pregunta ¿Por qué no se busca a la Iglesia en el mundo real? Seamos sinceros y aceptemos que la mayoría de los que nos autodenominamos católicos, solo lo somos por barniz cultural. En Internet sucede lo mismo, los temas religiosos no suscitan tanta pasión como la descarga de la última película de moda.
  • Quien se decida a buscar algo referente a la Iglesia ¿Qué busca? El catolicismo cultural es un sentimiento difuso que no encuentra referencias concretas con facilidad. Si no se sabe qué buscar, todo lo que pueda encontrar en una búsqueda será ininteligible.
  • Muchos católicos, incluso practicantes y comprometidos, viven de espaldas a la Iglesia que está más allá de su compromiso o interés. Personalmente conozco a muchas personas practicantes y comprometidas que, en el mundo real, no les interesa saber nada más que exceda su labor particular. Muchos somos católicos microeclesiales por la comodidad que conlleva vivir la fe en un coto conocido y seguro.
  • Nos falta formación para acceder a contenidos que tienen un poco de nivel. A veces las nociones de doctrina y fe son tan superficiales que nos cuesta entender los textos más elementales. Les pongo un ejemplo real. Como soy “aficionado” a leer a los Primeros Padres y entre ellos a San Agustín, a veces me he atrevido a comentar algo de sus escritos. No digo que no existan textos complicados de leer y entender, pero la mayoría de los sermones agustinianos son justamente eso, sermones, que pueden leerse y entenderse con facilidad. Al indicar que es estupendo leer estos escritos, me suelo encontrar con caras de sorpresa e incredulidad y frases como “¿Tú lees eso?” “Esas cosas son muy elevadas para mi” “yo con ir a misa y rezar tengo suficiente” “Déjame de teología. De eso no se saca nada en claro”

Benedicto XVI nos ha señalado muchas veces el problema de la formación e implicación de católico con la Iglesia. En un discurso a Acción católica argentina, el Papa señaló que es necesario “intensificar su compromiso formativo para que, siguiendo a Cristo por el camino de la santidad y en estrecha unión con los pastores, lleven el fermento del Evangelio a todos los corazones y ámbitos de la sociedad, del mundo del trabajo, de la política, la cultura y las familias”

No es extraño que estas problemáticas se trasladen a la red y que haya pocos católicos que se atrevan a vivir su fe en todo momento e incluso dentro de la red. Pero esto no debe disuadirnos de evangelizar el continente digital, todo lo contrario. En las redes siempre es posible encontrar lo que se busca y la Iglesia debe estar donde se espera que esté. Pero seguramente podamos hacer algo para mejorar el autismo eclesial que padecemos.

Permítame que me haga varias preguntas incómodas

  • ¿Por qué en las catequesis pre-sacramentales no se enseña a los niños y jóvenes la presencia de la Iglesia en las redes? Si no mostramos esta presencia y enseñamos a buscar respuestas en la red… las personas ignorarán a la Iglesia. Hay recursos maravillosos para la catequesis en la red. ¿A que esperamos?
  • Por qué no se da difusión de lugares, portales de noticias e institucionales desde las parroquias? Hoy en día existen los códigos QR, que impresos en un cartel te llevan a una dirección web, desde cualquier teléfono celular. ¿Hojas parroquiales con listado de enlaces y/o códigos QR? Algunas ya lo hacen, pero son pocas.
  • ¿Por qué no utilizamos los espacios formativos que tenemos abiertos? En las clases de religión se podría dedicar un tema para mostrar la presencia de la Iglesia en la red y enseñar a los niños-jóvenes a utilizar Internet con responsabilidad.
  • Según el mismo estudio, las web y blogs parroquiales son los más utilizados ¿A qué esperamos para ponerlos al día y utilizarlos para evangelizar?

Soy consciente que esas preguntas tienen una respuesta simple. Somos pocos, estamos poco coordinados, tendemos a la religiosidad fácil y nos cuesta innovar en cuanto a comunicación. En cosas nos cuesta mucho menos innovar. Pero seamos positivos, aunque lo podamos hacer mejor, la Esperanza nunca desaparece. El Espíritu siempre está actuando en nosotros.

Estimado lector, no dude en ser un poco pesado y promocionar la Iglesia en todos sus aspectos, incluso en Internet.