Nueva Evangelización, aprendizaje y redes sociales


Las redes sociales constituyen un estupendo sustrato sobre el que construir un entorno de aprendizaje informal. El intercambio de material multimedia propicia que nos detengamos a leer, escuchar o ver lo que nuestros amigos nos mandan y que aprendamos de lo que leemos, escuchemos o veamos. Si a este intercambio de material unimos el intercambio de opiniones en forma de diálogo, tenemos en entono ideal para aprender sin casi darnos cuenta.
Por lo tanto, podríamos plantearnos la existencia de oportunidades de formación-evangelización asociadas a las redes sociales virtuales, que tengan relación directa con los intereses de un grupo de personas. Podríamos pensar en diversidad de cosas que aprender o entender, ¿Por qué no utilizar este tipo de entorno para la Nueva Evangelización?
Muchas personas se reúnen en grupos virtuales y hay muchas de ellas que tienen interés en la Fe. ¿Por qué no evangelizar mientras nos relacionamos?
En la carta apostólica “Ubicumque Et Semper” Benedicto XVI expone los motivos y acciones que deben de guiar a la Nueva Evangelización. En el artículo 3,4 se indica que uno de los objetivos a conseguir es “estudiar y favorecer el uso de las formas modernas de comunicación, como instrumentos para la Nueva Evangelización
Los nuevos medios de comunicación social no sólo nos sirven para comunicar noticias y opiniones, sino que pueden ser utilizados para evangelizar-formar a aquellas personas que tienen dificultades de acceso a sus comunidades reales. Lo ideal es plantear la Nueva Evangelización como una tarea de auto aprendizaje guiado y que esto se realice de forma colaborativa.
¿Cómo llevar esto adelante? No es simple, pero tampoco es un problema de física cuántica. El problema principal es el planteamiento que tenemos que hacer para que sea eficaz nuestro esfuerzo. Algunos de los peligros son:
·    Riesgo dispersión. Si no existe una dirección clara y unos objetivos claros, la dinámica de auto aprendizaje colaborativo puede venirse abajo.
·     Conflictos/ausencia de liderazgo. En un grupo social, es posible que aparezcan varios líderes que tengas visiones diferentes e incluso se planteen misiones diferentes. También es posible que nadie tome la delantera para nada. En estos casos hay que saber promover un liderazgo sano.
·      Cansancio. Si la tarea a realizar se presenta más larga de lo esperado, el grupo puede terminar por aburrirse del tema y abandonarlo.
·      Gestión de la heterogeneidad. Cuando se detectar diferencias sustanciales entre la capacidad de unas personas y otras, es necesario propiciar la ayuda mutua como herramienta imprescindible. Por ejemplo, ante una pregunta del participante X, se indica… seguro que el participante Y puede explicar perfectamente lo que no entiendes.
Por ello siempre es conveniente disponer de un diseño claro de la acción formativa y disponer de una supervisión que guíe y dinamice el desarrollo de esta. Pero la supervisión no debe llegar a actuar más allá de las funciones de motivar a los integrantes del grupo, para que sean ellos los que realmente realicen el proceso formativo.
¿Qué actividades se pueden realizar? Dependerá del grupo que tengamos a nuestro cargo. Se tendría que estudiar que deficiencias en la evangelización presentan e incluir actividades sencillas que sirvan para ir avanzando. Un posible esquema de actuación seria:
1.     Plantear un tema o pregunta anzuelo, para ver qué interés tiene.
2.     Anotar qué reacciones causa y quienes las protagonizan
3.     Propiciar el diálogo sobre las opiniones emitidas.
4.     Ofrecer material para que se lea, vea o escuche.
5.     Propiciar el diálogo sobre el material
6.     Ofrecer las conclusiones que se haya obtenido sobre el tema
7.     Propiciar que haya crítica a las conclusiones para enriquecerlas
Este esquema se acerca a lo que en psicología se llama diálogo estratégico y debe tener en cuenta sus premisas:
·         Preguntar antes que afirmar.
·         Pedir comprobación antes que sentenciar.
·         Evocar antes que explicar.
·         Actuar antes que pensar.
Esto se puede llevar a cabo dentro de la dinámica normal del grupo y se puede plantear como un simple juego en que participen todos los que quieran. ¿Y que sucede con quienes nos participan? No sucede nada, normalmente serán personas que lean y aprendan sin que se note.
Lo ideal es que le proceso de aprendizaje-evangelización sea algo tan natural que no se note ni rompa los esquemas de comunicación del grupo. Debe ser algo que dé valor al grupo sin que reste nada a cambio.
Si nos ponemos algo técnicos es interesante considerar que las acciones que realicemos busquen:
a) Facilitar experiencias de aprendizaje-evangelización a través del diseño de la actividad.
b)    Propiciar y ayudar a los participantes aprendan en base a sus propios intereses.
c)   Mostrar y vivir el valor de la comunidad mediante el respeto mutuo y la confianza
No conviene pensar en grandes acciones y actividades, sino en pequeñas gotas de evangelización que se disfrutan y se viven en común, para beneficio de todos.

Ideas para gestionar y dinamizar un grupo de comunidades.


Hace unos días una amiga de Facebook, Gracia Porras, me preguntaba cómo se podían dinamizar y unir diversidad de comunidades virtuales dentro de Facebook. Me indicaba una serie de páginas y diversos grupos que deseaban coordinar. El objetivo era cómo mejorarlo todo sin perder la frescura y calidad que cada uno de ellos tiene. Hay páginas de Acción Católica, Renovación Carismática, Nueva Evangelización, Opus Dei, etc.

Cada página y grupo tiene su carisma, usuarios, interesados, lenguaje, iconografía y referencias y eso se debe a que nuestra Iglesia es inmensamente rica en el modo de presentarse al mundo y en la manera en que nos reunimos para vivir la Fe. Bueno, esto está genial, pero ¿Cómo coordinarlo todo y hacerlo sin que pierdan lo que cada una de ellas es? ¿Cómo enriquecer sin que las comunidades pierdan espacio?

De principio, llevar tantas páginas y grupos conlleva un inmenso trabajo individual o se dispone de una serie de colaboradores en cada una de ellas. Esa es la llave que abre la puerta. Lo ideal es que cada comunidad sea capaz de generar sus contenidos, fomentar la amistar y colaboración.

Los grupos de coordinación de cada espacio actuarían como gestores de la comunidad. Tendrían que tener una estrategia y una planificación, sin que ello produzca rigideces. Cuando uno colabora en este tipo de proyectos es necesario que se disfrute dinamizando la comunidad y que esto se pueda hacer con una flexibilidad razonable. ¿Cuántas personas podrían conformar estos grupos gestores de comunidad? La medida sería la de un grupo pequeño que pueda compenetrarse bien, es decir, entre 3 y 6 personas.

Imaginemos que los grupos ya andan solos, la siguiente pregunta es ¿Cómo coordinarlos y buscar dinámicas de conocimiento mutuo?

Por una parte, podemos decir que existen temas comunes a todos ellos, en los que se puede colaborar. Un ejemplo sería presentar el Evangelio de cada día y crear una dinámica de reflexión y comentario. Se podría hacer esto cada día en un espacio e invitar a las personas de los demás grupos a entrar, presentarse y comentar. Se podría hacer lo mismo con el santoral del día. Se podría realizar una dinámica de oración colectiva que cada día se realice en un espacio diferente. Tal vez piensen que esto puede ser una tarea muy tediosa, pero no lo es tanto si automatizamos la publicación de los Evangelio y el Santoral. Esto es posible utilizando los enlaces RSS y plugins como Rss Grafity. De esta forma se publicará la información de manera automática. Queda motivar la participación. ¿Cómo lo podemos hacer? Se me ocurren varias formas:

  • Pidiendo a un sacerdote o persona de relevancia, que esté presente en FB, que participe en el comentario de un día de la semana.
  • Dando un “premio” a los participantes. Por ejemplo se puede orar especialmente por ellos en la misa del día o del domingo. La oración es maravillosa y si la hacemos en comunidad, mejor.
Un factor importante en todo el proceso de conocimiento mutuo es enseñar a las personas cómo se transmite afecto por la red. Dedicar una palabras amables a cada uno de los participantes, hace que nos sintamos valorados y cercanos. Enseñar que estas palabra amables sean la base de al comunicación, es imprescindible. Si se establecen vínculos de amistad y goce mutuo entre las comunidades, se pueden abordar otros proyectos conjuntos: ayuda a los necesitados, participación en campañas de difusión y apoyo, etc.

Pero el roce afectivo, a veces, produce chispas que hay que saber reconducir lo antes posible. Unos malos modos pueden hacer que el trabajo de meses, se venga abajo en un minuto. Hay que concienciar de que esta responsabilidad la compartimos todos y cada uno de quienes participamos. Si alguien entra en el grupo como un troll (persona con ánimo de fastidiar) las herramientas de bloqueo deben actuar con rapidez.

¿Cómo conservar la alegría en todas estas acciones? Los coordinadores de los grupos deben ser personas capaces de vivir la alegría de ser cristianos y capaces de transmitirla día a día. Creo que el equipo de coordinación requiere un carisma especial, ya que su ministerio es aglutinar y dinamizar a quienes se acercan compartir un rato de su vida a cada uno de estos grupos. Quizás parezca que el trabajo de estas personas es agotador, pero no es así. Con que se conecten una vez al día para atender las demandas del grupo y mover a las personas, es suficiente.

Se puede motivar a las personas:

·         Nombrándolas y asegurándose que se activa la notificación (se crea un enlace en azul en FB)
·         Incluyéndolas cuando se editan contenidos, video, imágenes, textos. Hay que indicar siempre que si esta práctica se hace sin ánimo de molestar. Si no se desea que se incluyan en los materiales, no se volverá a hacer.
·         Solicitándoles ayuda puntual para algo que ellas dominan.

Lo principal es transmitir el goce de reconocernos y compartir un ratito diario de nuestra vida con los demás. Sentirnos queridos y necesarios, termina por fraguar un entorno de amistad.

Dicho todo esto, es necesario indicar una serie de precauciones:

·         Una comunidad virtual nunca puede sustituir a una comunidad real. Puede complementarla o ser vehículo para que una persona alejada, se reencuentre con la comunidad real más cercana
·         Se trata de compartir unos ratitos, pero no de fomentar adicciones. Las redes son estupendas en muchos aspectos, pero a algunas personas les generan tal apego, que dejan de vivir realmente. Hay que saber detectar a estas personas y conducirlas a la normalidad con afecto.

También hay que ser concientes de algunas oportunidades:

·         La comunidad virtual puede ser una escuela preparatoria para vivir en comunidad. A muchos de nosotros nadie nos ha enseñado a vivir la comunidad. Las comunidades virtuales son una escuela elemental que nos puede preparar para hacer más vivas y dinámicas las comunidades reales.
·         Hay un déficit de formación cristiana en muchos de nosotros. Las comunidades virtuales puede servir para aminorar este déficit y facilitar la incorporación de estas personas a los procesos formativos en vivo.
·         El caso de personas aisladas por circunstancias diversas, las comunidades virtuales pueden paliar, en parte, la desesperanza de sentirse sólo.

Agradezco la oportunidad de tratar estos temas que Gracia me ha brindado

¿Cómo funcionan las redes sociales en la Iglesia?


Esta es una pregunta que puede parecer obvia, pero que no lo es tanto. Es como preguntar cómo funciona un automóvil. Seguro que todos sabemos lo básico, pero sólo un buen mecánico o un ingeniero especializado, puede responder con conocimiento a muchas preguntas que ignoramos.

La red social no es un invento moderno, sino una característica impresa en nuestra naturaleza humana. Somos seres sociables y necesitamos establecer comunicación para compartir nuestra vida con los demás. Esta necesidad de interrelación actúa de manera natural o a través de herramientas que nos ayudan hacer más fácil el proceso comunicativo.

La Iglesia es una inmensa red social que tiene en su interior múltiples subredes, más o menos, interconectadas entre si. Hasta hace unos años, la red social eclesial estaba limitada al ámbito de movimiento físico de cada uno de nosotros. En el mejor de los casos, el correo postal o las llamadas telefónicas podían acortar las distancias y permitirnos acceder a personas lejanas. Pero estos medios que únicamente permiten interaccionar entre dos personas.

Con las redes sociales virtuales (Facebook, G+, MayFeelings,.. etc) aparece una nueva y poderosa herramienta social. Esta herramienta tiene sus limitaciones, pero tiene una serie de ventajas especialmente interesantes para la Iglesia. Son económicas, casi ubicuas, no necesitan que los interlocutores estén presentes y sobre todo, permiten una relación multidireccional entre ellos. Es decir, se interactúa en grupo, lo que conlleva la posibilidad de crear comunidades.

Pero ¿Cómo funcionan las redes sociales? Imaginémonos cada persona como un nudo de una red de pescadores que está unido a otros nudos. Los segmentos de cuerda que unen los nudos representan una relación social entre dos personas. Esta relación es diferente y particular entre cada una de las personas que se interrelacionan. No hay dos relaciones iguales. Relaciones fuertes, comprometidas, se asemejarían a segmentos que tiran fuertemente de los nudos. Relaciones leves, serían segmentos flojos o con parte de los hilos cortados, endurecidos, quebradizos y con tendencia a romperse cuando se requiere tensión

El objetivo de la red social es comunicarnos de manera comunitaria. La comunicación lo podemos asimilar los movimientos que transmiten los segmentos de hilo unen a los nudos. Dependerá de lo “tenso” que esté el nudo, que los movimientos de los nudos (informaciones) se transmitan por toda la estructura de la red. Unas relaciones lejanas actúan como hilos sin capacidad de transmitir, mientras que unos hilos tensos, permiten una transmisión óptima de la información. Las comunidades presentan una gran cantidad de enlaces entre los nudos y los segmentos de hilo están listos para transmitir.

Unas redes poco tensas y con hilos rotos, no son capaces de soportar el peso de un solo pez. La red se rompe y el pez se escapa. Si pescamos con redes rotas y roídas por el tiempo. ¿Podemos asombrarnos de no pescar nada y encima desalentarnos al ver rotas nuestras herramientas? Esta reflexión vale para las redes virtuales y las redes reales. En muchas comunidades haría falta un proceso de reparación de las redes sociales que la componen. Una comunidad rota y endurecida, difícilmente puede acoger a nuevos miembros

Las redes sociales, empleadas como redes de “pescadores de hombres” deben ser sólidas, tensas, capaces de transmitir el peso entre todos sus nudos y posibilitar que la captura se saque del medio acuático. Curiosamente, los peces, en este caso hombres, están llamados a conformar y robustecer las redes con las que fueron pescados.

Nuestro comportamiento en las redes tiene que tender a hacer fuertes las relaciones, hacerlas verdaderas y comprometidas. La relación debería ser de sincero afecto y amistad. No se trata de sustituir las redes sociales reales por las virtuales, sino de utilizar cada una de ellas convenientemente.

Benedicto XVI, en sus mensajes para las Jornadas de las Comunicaciones Sociales incide estos conceptos, de forma clarividente. Nos dice:

La amistad es un gran bien para las personas, pero se vaciaría de sentido si fuese considerado como un fin en sí mismo. Los amigos deben sostenerse y animarse mutuamente para desarrollar sus capacidades y talentos, y para poner éstos al servicio de la comunidad humana. En este contexto es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación.” (Mensaje para el día de la Comunicaciones Sociales del año 2009)

El desarrollo de las nuevas tecnologías y, en su dimensión más amplia, todo el mundo digital, representan un gran recurso para la humanidad en su conjunto y para cada persona en la singularidad de su ser, y un estímulo para el debate y el diálogo. Pero constituyen también una gran oportunidad para los creyentes. Ningún camino puede ni debe estar cerrado a quien, en el nombre de Cristo resucitado, se compromete a hacerse cada vez más prójimo del ser humano.” (Mensaje para el día de la Comunicaciones Sociales del año 2010)

La presencia en estos espacios virtuales puede ser expresión de una búsqueda sincera de un encuentro personal con el otro, si se evitan ciertos riesgos, como buscar refugio en una especie de mundo paralelo, o una excesiva exposición al mundo virtual. El anhelo de compartir, de establecer “amistades”, implica el desafío de ser auténticos, fieles a sí mismos, sin ceder a la ilusión de construir artificialmente el propio “perfil” público.” (Mensaje para el día de la Comunicaciones Sociales del año 2011)

Quizás, las redes sociales virtuales puedan servirnos para reflexionar sobre las redes sociales reales y sus problemas. Unas redes pueden ayudar a otras y crear sinergias muy interesantes.

Canal de Youtube ¿Para qué?


¿Qué es un canal YOUTUBE? Es un espacio virtual donde una persona o un grupo de ellas, pueden agrupar videos según los intereses que deseen.

Se puede acceder al canal mediante una dirección abreviada, por ejemplo, el canal de Arguments es :

http://www.youtube.com/user/catequesisarguments


Dentro de cada canal tenemos la opción de ver los videos recomendados (featured), aquellos que han recibido comentarios (feed) o todos los videos en general (videos). También es posible suscribirse al canal de manera que nos llegue a nuestro email una notificación, cada vez que se descarga un nuevo video.

Existe una opción interesante que es enlazar las actualizaciones de un canal YOUTUBE a un blog, twitter o redes socials (Facebooks, G+, etc). Para ello necesitamos un enlace RSS que consignar como fuente de actualizaciones. La dirección de RSS de un canal es:


Para Arguments, la fuente rss sería:


Pero ¿Para que querríamos un canal RSS dentro de un grupo, parroquia o comunidad cristiana, en general?

Pueden haber muchas razones, pero todas parten de una necesidad evidente: compartir videos y experiencias. ¿Para qué compartir videos?

Se me ocurren algunas dinámicas que pueden ser interesantes:

·          Difundir videos que se toman dentro de la comunidad. Por ejemplo se pueden difundir eventos como son reuniones de grupos, actividades, momentos de oración, momentos de reflexión sobre la Palabra de Dios, mensajes de bienvenida o de propagación de la Fe.
·          Difundir material que se realiza dentro de la comunidad. Si la comunidad tiene mínima producción de material audiovisual, quizás fuese interesante compartir las presentaciones PPT, animaciones, etc.
·          Poner en común materiales realizados por otras personas. Dentro de YOUTUBE hay muchos recursos que se pueden reutilizar dentro de realidades diferentes. Si la comunidad quiere compartir esos materiales, un canal es una herramienta interesante.



YOUTUBE es un espacio 2.0, es decir, permite comentar los videos de manera escrita o mediante otro video. Esta capacidad puede permitir el trabajo de la comunidad de forma no presencial, pero tiene sus limitaciones. Por ejemplo, es posible compartir una reflexión sobre el evangelio del día y dejar que quienes conforman la comunidad vayan comentado lo que les sugiere, en el momento que cada cual puede. Lo ideal sería que al final del día todos se dieran un paso por el canal y leyeran lo comentarios de los demás y si lo estiman adecuado, comentaran lo que les ha parecido más interesante.

¿Qué enfoque pueden tomar los videos que se coloquen en el canal? Tantos como enfoques pueden darse en la vida real dentro de una comunidad:

  • Oraciones
  • Lecturas
  • Reflexiones
  • Música
  • Catequesis
  • Vida comunitaria
  • Promoción de la comunidad
  • Promoción de actividades externas e internas

¿Cómo se pude organizar este canal? Sería necesario contar con una persona que administrara y moderara el canal. Esta persona también podría ser la encargada de ir creando dinámicas de participación de manera gradual. No todas las personas entienden la lógica que subyace en una comunidad virtual, por lo que es necesario llevan con tranquilidad un proceso de aprendizaje adecuado.

Hay que ser consciente que no se puede construir algo en tres días y que todas las personas participen de igual manera y de manera continua. Para la motivar la participación, siempre es interesante que se permita que cada participante tenga un margen creativo y participativo. En el fondo, lo que hacemos en las redes sociales es comunicarnos y para comunicarnos es necesario el silencio que permite que quien tenemos delante, tome consciencia de si mismo, de su misión y de su capacidad de aportar cosas importantes a todos. Es imprescindible que el canal transmita afecto, además de contenidos, estética y actividades. Sin afecto, la comunidad se cae y desaparece. Aprender a transmitir afecto en la red es una tarea que conlleva su aprendizaje.

¿Qué problemas podemos encontrarnos? Bastantes, pero no por ello debemos desesperar. Cito algunos:

a)    Falta de motivación. Las personas no participan como sería deseable. Hay que tener paciencia y una “mano izquierda” especial.
b)    Exceso de motivación. Cuidado con este problema, porque suele conllevar el súbito fracaso de todo. Hay que moderar los ímpetus y delimitar espacios y tiempos donde participar.
c)     Desencuentros personales. La red es maravillosa porque nos permite estar cerca en cualquier momento y lugar, pero también propicia los desencuentro y las malas interpretaciones. Hay que fomentar la participación humilde y la capacidad crítica de nuestras propias acciones.
d)    Exceso o defecto de organización. Estos problemas conllevan que los organizadores sobrepasan sus funciones o no las ejercen convenientemente. Ser líder conlleva una capacidad especial para saber ser protagonista en su justa medida. Hay que saber dar paso a los demás y valorar sus acciones con sinceridad. También tiene su parte de control para que no se desmande el proyecto. Hay que saber amonestar con caridad y sin herir los sentimiento y la dignidad de los demás

¿Cómo comenzaría yo? Comenzaría haciendo un experimento a ver como reacciona la comunidad. Elegiría un video adecuado e impactante y daría un “premio” a quienes se implicasen más en las reflexiones o trabajos en torno al video. El premio sería algo tan sencillo como indicar que quien lo haga mejor, dando las pautas de lo que se espera de los demás, podrá proponer el siguiente video. Durante la realización del experimento, procuraría motivar sin atosigar.

Una vez realizado la prueba, podría determinar:

  • Fortalezas y cómo podemos aprovechar cada fortaleza
  • Oportunidades y cómo podemos aprovechar cada oportunidad
  • Debilidades y cómo nos podemos detener cada debilidad
  • Amenazas y Cómo nos podemos defender de cada amenaza

Es decir un pequeño análisis DAFO que me ayudara a plantear el proyecto con cierta perspectiva.

Espero que les sea de utilidad estos consejos. Un saludo a Yeison Canor, que me propuso este tema a través de Twitter.

Nombrados en Romereports. Las 10 mejores webs para encontrar a Dios en Internet

Es una grata noticia y un empujón considerable para seguir adelante con este blog. Romereports ha seleccionado las 10 mejores webs para encontrar a Dios en Internet. Entre ellas figura este humilde blog. Gracias a Romereports, a quienes tienen la bondad de acercarse por este espacio virtual y sobre todo, y en primer lugar, a Nuestro Señor, que con su Gracia hace posible aquello que no podíamos imaginar.


Pero no nos quedemos en este blog. Quiero hacer referencia a las otras 9 web que son estupendas:
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La web Catholic-Link recopila decenas de vídeos virales que hablan de religión y valores cristianos con gran originalidad.  

La web de Arguments ofrece catequesis en formato audiovisual y en textos, así como un videojuego para enseñar el Catecismo a los niños.

La familia es importante y uno de los campos privilegiados para católicos y no católicos. En la webTodoParaLaFamilia.com hay consejos sobre cómo educar bien a los hijos, mejorar el matrimonio y ser mejores padres.

Para los más pequeños de la casa existe el blog Mis Dibujos Cristianos, en el que se pueden descargar recursos para colorear episodios de la vida de Jesús y la Biblia.

La web LifeTeen es un buen espacio para jóvenes y adolescentes. Aquí pueden encontrar vídeos divertidos, espectaculares fondos de pantalla, música o consejos sobre cómo escribir una carta a nuestra madre para darle las gracias.

La web EsCosadeJóvenes.com no es católica sino ecuménica y ofrece fotos acompañadas de pasajes de la Biblia que no dejan indiferente a nadie.

Si tiene dudas doctrinales o quiere consolidrar sus ideas, las webs Why I am Catholic y Catholics Come Home ofrecen historias de conversión que no dejan indiferente a nadie y atractivas campañas publicitarias sobre la Iglesia.

Si usted es una apasionado de la música, en el blog Fe y Melodía encontrará información y opinión sobre decenas de grupos y artistas que hablan de Dios a través de el pop, el rap e, incluso, el heavy metal.

A veces tenemos grandes ideas pero nos cuesta lanzarlas en Internet. En el blog EclesiasTIC encontraremos herramientas y consejos para que nuestra web sea todo un éxito.

Son sólo unas pocas de entre miles de páginas que informan sobre la Iglesia y ofrecen recursos para conocer mejor a Dios y la religión católica.

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Entre ellas, son impresionantes, Catholic-link y Arguments. Mi enhorabuena a Mauricio Artieda y a los amigos de Arguments.

Reflexionando sobre el Networking (Trabajo en red)

Hoy celebramos la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en las que Benedicto XVI nos habla de la necesidad de la presencia cristiana en la red y del silencio que debe acompañar esta presencia. Silencio para escuchar a quien tenemos delante y que se sienta acogido. Presencia para difundir el Mensaje del Señor por los confines del continente digital.

En estos momentos hay una gran presencia de cristianos en la red. Cientos de miles de blogs, millones de grupos en las redes sociales, páginas y portales web de gran calidad... pero a vece parece que este despliegue de medios no llega a ninguna parte. Nos sucede como a San Pablo en el Areópago, en donde se dio cuenta que a los griegos no se les conquista con la presencia y con un maravilloso discurso. Tras el discurso una única persona se acercó a Pablo para saber más de aquello que había relatado. Exiguo beneficio para tanto esfuerzo.

No creo que tengamos problemas de presencia o de capacidad de comunicar. Lo hacemos muy bien, aunque siempre es necesario hacerlo mejor. ¿Dónde nos falta? Desde mi humilde opinión llevamos a la red el mismo problema que temernos en la realidad física: nos cuesta trabajar unidos. 

Seguro que estará pensando que elaborar una estrategia y un plan conjunto que incluya a millones de personas es imposible. Tiene toda la razón. Es imposible para nosotros. En eso está trabajando el Espíritu constantemente y nosotros sólo podemos ponernos a disposición del Señor. ¿Entonces?

Hablo de adquirir una normas de "resonancia" mínimas. Por ejemplo. Si uno de nosotros publica regularmente en twitter y busca todos los días, al menos, un tweet de cada persona de su red para retwitear. ¿Por qué muchas personas no corresponden con la misma actitud o al menos agradecen el retweet. Igual sucede en Google+ o Facebook. En la medida que demos, se nos dará, lo que define el principio de resonancia dentro de la comunidad cristiana. 

La comunicación en la red tiene tres dimensiones: emisión, recepción y resonancia. Una red en que cada nudo emite independientemente de los demás, no es realmente una red. De la misma forma, una red en que los nudos son receptores pasivos, es una red mortecina y abocada a su desaparición. Para que la red sea un elemento vivo, cada nudo debe emitir, recibir y resonar.

El sentido de la resonancia tiene mucho que ver con la oración y la Comunión de los Santos. En la medida que resonemos, tendremos una única voz que llegará más lejos y de forma más coherente. 

¿Y el silencio? ¿Dónde queda el silencio? El silencio es consustancial al aspecto de receptores que tenemos cada uno de nosotros. En la medida que escuchemos en silencio, podremos resonar. Sin el silencio que propicia entender a nuestro hermano, no podremos transportar su mensaje a los demás.

Feliz domingo de la ascensión.

Mensaje de Monseñor Rafael Zornoza para la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales


Queridos amigos, y especialmente, queridos profesionales de la comunicación de nuestra Diócesis de Cádiz y Ceuta:

"¡Ay de mí si no comunicara!"Así podría expresarse hoy aquel campeón de las comunicaciones que fue San Pablo. Y es que tenía la mejor y más grande noticia que contar: ¡Cristo ha resucitado! Es la noticia de la Pascua que estamos celebrando estos días.

Hoy quiero dirigirme especialmente a vosotros, profesionales de la comunicación, y felicitaros con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que toda la Iglesia celebra este VII Domingo de Pascua. Desde mi llegada a nuestra Diócesis me he sentido en consonancia con vosotros y creo que hemos "conectado" en el deseo de comunicar lo más valioso que tenemos: el Amor de Dios por el mundo manifestado en Cristo Jesús Muerto y Resucitado por nuestra Salvación.

La Iglesia existe justamente con este fin: comunicar la Buena Noticia. Por lo tanto, la comunicación forma parte esencial no sólo del ser humano sino también del cristiano. Vivimos en un tiempo en el que, paradójicamente, a la vez que se han desarrollado múltiples y novedosas formas de comunicación muchas personas experimentan, sin embargo, una gran soledad por la falta de relaciones auténticas.

El Santo Padre en su mensaje para este día ha querido resaltar la necesidad de dar profundidad a nuestras relaciones. Sólo así es posible que nuestros diálogos sean verdaderos encuentros entre personas que se comunican. Para ello es necesario salir del estilo de vida superficial en el que nos hemos acomodado y empezar a vivir la vida a fondo. ¿Pero cómo hacerlo? Cultivando el silencio. Parece contradictorio pero no lo es. Lo que produce una buena comunicación no es la cantidad de palabras que se dicen, se chatean o se twittean sino la calidad de ellas. El silencio forma parte esencial de la comunicación pues sin él no hay verdadera escucha de uno mismo ni del otro. Pero debe ser un silencio auténtico, un silencio que no sea simple espera sino acogida de la otra persona que se nos está entregando en sus palabras. También ésta es una condición para escuchar a Dios. Como María. Los cristianos, además, anunciamos una verdad insólita:

Dios hace silencio para escucharnos. Tan importantes somos para Él. Es un silencio que a veces no entendemos. Sin embargo Nuestro Señor en la Cruz lo llenó de significado.

El silencio del Padre podría parecer abandono pero en realidad era acogida de la entrega de su Hijo, por eso las palabras finales de Jesús serán un acto de confianza en las manos que silenciosamente le cuidaban. A esta actitud de filial confianza y asombro la llamamos contemplación. Como ya decía Aristóteles, sólo el corazón sabio y sencillo es capaz de asombrarse y por tanto de acoger toda la hondura de las palabras de Dios que resuenan en la belleza de la Creación y en las circunstancias de nuestra vida. Son palabras de Amor que buscan un corazón capaz de escuchar.

Por otro lado, sólo un corazón contemplativo es capaz de escuchar los gritos silenciosos de tantos que sin darnos cuenta están sufriendo cerca de nosotros. Nuestra tierra sabe mucho esto, hay tantos en los que "la procesión va por dentro". Nuestro Señor bien lo conoce. Por eso de la escucha de Dios surge la misión. Dejándonos contagiar por sus sentimientos hacia los hombres nos apasionamos por ellos.

Escuchando a Dios y a los hermanos comprendemos nuestra misión en la vida. Tenemos una gran labor entre nuestras manos y una gran noticia que contar, todos los medios para ello son pocos y por eso es necesario que los cristianos usemos las nuevas redes sociales y plataformas digitales como un nuevo Areópago o Atrio de los gentiles donde encontrarnos con hombres de todos las formas de pensar, siendo capaces de escucharnos y llevándoles a escuchar juntos a la Palabra Eterna que ha decidido quedarse entre nosotros para llenarnos de vida, y vida eterna ¿Hay una noticia mejor que podamos comunicar?



Feliz pascua amigos

+ Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta

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Hoy he traído la carta pastoral que D. Rafael Zornoza, obispo de Cádiz y Ceuta, ha realizado con motivo de la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Lo que dice mi obispo se enlaza con el mensaje de Benedicto XVI para las mismas Jornadas: “Silencio y Palabra: camino de evangelización”

Es evidente que el areópago más actual para difundir el mensaje cristiano está en la red. Los medios social, como las redes o lo blogs, son un importante camino de comunicación bidireccional. En ellos se puede establecer el sincero diálogo entre personas. Los medios unidireccionales, como la TV, el cine o la radio, se encuentran en crisis. Cada vez se leen medios diarios y revistas. Y es lógico. No es lo mismo absorber la información que dialogar con quien nos la ofrece. En este encuentro es donde podemos y debemos difundir la Buena Noticia de una manera eficaz y cercana. Pero para ello debemos ser sinceros y honestos. Debemos ser seres reales que se comunican con otros seres reales. Si jugamos a ser ficticios, no conseguiremos más que alejarnos de quienes nos rodean.

Pero la red también catequiza y conduce el compromiso cristiana. Por la red podemos orar, asistir a misa o visitar algunos lugares santos en tiempo real. La red nos permite acercarnos y entrelazar nuestras vidas. Quizás el reto más importante que tenemos por delante es desarrollar métodos de comunicar afectos y sentimientos por medio de la red.

Siguiendo las clarividentes palabras de Mons. Zornoza,"Tenemos una gran labor entre nuestras manos y una gran noticia que contar, todos los medios para ello son pocos y por eso es necesario que los cristianos usemos las nuevas redes sociales y plataformas digitales como un nuevo Areópago o Atrio de los gentiles"

Ánimo. La misión de evangelizar la red, es tarea de todos.