Nombrados en Romereports. Las 10 mejores webs para encontrar a Dios en Internet

Es una grata noticia y un empujón considerable para seguir adelante con este blog. Romereports ha seleccionado las 10 mejores webs para encontrar a Dios en Internet. Entre ellas figura este humilde blog. Gracias a Romereports, a quienes tienen la bondad de acercarse por este espacio virtual y sobre todo, y en primer lugar, a Nuestro Señor, que con su Gracia hace posible aquello que no podíamos imaginar.


Pero no nos quedemos en este blog. Quiero hacer referencia a las otras 9 web que son estupendas:
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La web Catholic-Link recopila decenas de vídeos virales que hablan de religión y valores cristianos con gran originalidad.  

La web de Arguments ofrece catequesis en formato audiovisual y en textos, así como un videojuego para enseñar el Catecismo a los niños.

La familia es importante y uno de los campos privilegiados para católicos y no católicos. En la webTodoParaLaFamilia.com hay consejos sobre cómo educar bien a los hijos, mejorar el matrimonio y ser mejores padres.

Para los más pequeños de la casa existe el blog Mis Dibujos Cristianos, en el que se pueden descargar recursos para colorear episodios de la vida de Jesús y la Biblia.

La web LifeTeen es un buen espacio para jóvenes y adolescentes. Aquí pueden encontrar vídeos divertidos, espectaculares fondos de pantalla, música o consejos sobre cómo escribir una carta a nuestra madre para darle las gracias.

La web EsCosadeJóvenes.com no es católica sino ecuménica y ofrece fotos acompañadas de pasajes de la Biblia que no dejan indiferente a nadie.

Si tiene dudas doctrinales o quiere consolidrar sus ideas, las webs Why I am Catholic y Catholics Come Home ofrecen historias de conversión que no dejan indiferente a nadie y atractivas campañas publicitarias sobre la Iglesia.

Si usted es una apasionado de la música, en el blog Fe y Melodía encontrará información y opinión sobre decenas de grupos y artistas que hablan de Dios a través de el pop, el rap e, incluso, el heavy metal.

A veces tenemos grandes ideas pero nos cuesta lanzarlas en Internet. En el blog EclesiasTIC encontraremos herramientas y consejos para que nuestra web sea todo un éxito.

Son sólo unas pocas de entre miles de páginas que informan sobre la Iglesia y ofrecen recursos para conocer mejor a Dios y la religión católica.

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Entre ellas, son impresionantes, Catholic-link y Arguments. Mi enhorabuena a Mauricio Artieda y a los amigos de Arguments.

Reflexionando sobre el Networking (Trabajo en red)

Hoy celebramos la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en las que Benedicto XVI nos habla de la necesidad de la presencia cristiana en la red y del silencio que debe acompañar esta presencia. Silencio para escuchar a quien tenemos delante y que se sienta acogido. Presencia para difundir el Mensaje del Señor por los confines del continente digital.

En estos momentos hay una gran presencia de cristianos en la red. Cientos de miles de blogs, millones de grupos en las redes sociales, páginas y portales web de gran calidad... pero a vece parece que este despliegue de medios no llega a ninguna parte. Nos sucede como a San Pablo en el Areópago, en donde se dio cuenta que a los griegos no se les conquista con la presencia y con un maravilloso discurso. Tras el discurso una única persona se acercó a Pablo para saber más de aquello que había relatado. Exiguo beneficio para tanto esfuerzo.

No creo que tengamos problemas de presencia o de capacidad de comunicar. Lo hacemos muy bien, aunque siempre es necesario hacerlo mejor. ¿Dónde nos falta? Desde mi humilde opinión llevamos a la red el mismo problema que temernos en la realidad física: nos cuesta trabajar unidos. 

Seguro que estará pensando que elaborar una estrategia y un plan conjunto que incluya a millones de personas es imposible. Tiene toda la razón. Es imposible para nosotros. En eso está trabajando el Espíritu constantemente y nosotros sólo podemos ponernos a disposición del Señor. ¿Entonces?

Hablo de adquirir una normas de "resonancia" mínimas. Por ejemplo. Si uno de nosotros publica regularmente en twitter y busca todos los días, al menos, un tweet de cada persona de su red para retwitear. ¿Por qué muchas personas no corresponden con la misma actitud o al menos agradecen el retweet. Igual sucede en Google+ o Facebook. En la medida que demos, se nos dará, lo que define el principio de resonancia dentro de la comunidad cristiana. 

La comunicación en la red tiene tres dimensiones: emisión, recepción y resonancia. Una red en que cada nudo emite independientemente de los demás, no es realmente una red. De la misma forma, una red en que los nudos son receptores pasivos, es una red mortecina y abocada a su desaparición. Para que la red sea un elemento vivo, cada nudo debe emitir, recibir y resonar.

El sentido de la resonancia tiene mucho que ver con la oración y la Comunión de los Santos. En la medida que resonemos, tendremos una única voz que llegará más lejos y de forma más coherente. 

¿Y el silencio? ¿Dónde queda el silencio? El silencio es consustancial al aspecto de receptores que tenemos cada uno de nosotros. En la medida que escuchemos en silencio, podremos resonar. Sin el silencio que propicia entender a nuestro hermano, no podremos transportar su mensaje a los demás.

Feliz domingo de la ascensión.

Mensaje de Monseñor Rafael Zornoza para la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales


Queridos amigos, y especialmente, queridos profesionales de la comunicación de nuestra Diócesis de Cádiz y Ceuta:

"¡Ay de mí si no comunicara!"Así podría expresarse hoy aquel campeón de las comunicaciones que fue San Pablo. Y es que tenía la mejor y más grande noticia que contar: ¡Cristo ha resucitado! Es la noticia de la Pascua que estamos celebrando estos días.

Hoy quiero dirigirme especialmente a vosotros, profesionales de la comunicación, y felicitaros con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que toda la Iglesia celebra este VII Domingo de Pascua. Desde mi llegada a nuestra Diócesis me he sentido en consonancia con vosotros y creo que hemos "conectado" en el deseo de comunicar lo más valioso que tenemos: el Amor de Dios por el mundo manifestado en Cristo Jesús Muerto y Resucitado por nuestra Salvación.

La Iglesia existe justamente con este fin: comunicar la Buena Noticia. Por lo tanto, la comunicación forma parte esencial no sólo del ser humano sino también del cristiano. Vivimos en un tiempo en el que, paradójicamente, a la vez que se han desarrollado múltiples y novedosas formas de comunicación muchas personas experimentan, sin embargo, una gran soledad por la falta de relaciones auténticas.

El Santo Padre en su mensaje para este día ha querido resaltar la necesidad de dar profundidad a nuestras relaciones. Sólo así es posible que nuestros diálogos sean verdaderos encuentros entre personas que se comunican. Para ello es necesario salir del estilo de vida superficial en el que nos hemos acomodado y empezar a vivir la vida a fondo. ¿Pero cómo hacerlo? Cultivando el silencio. Parece contradictorio pero no lo es. Lo que produce una buena comunicación no es la cantidad de palabras que se dicen, se chatean o se twittean sino la calidad de ellas. El silencio forma parte esencial de la comunicación pues sin él no hay verdadera escucha de uno mismo ni del otro. Pero debe ser un silencio auténtico, un silencio que no sea simple espera sino acogida de la otra persona que se nos está entregando en sus palabras. También ésta es una condición para escuchar a Dios. Como María. Los cristianos, además, anunciamos una verdad insólita:

Dios hace silencio para escucharnos. Tan importantes somos para Él. Es un silencio que a veces no entendemos. Sin embargo Nuestro Señor en la Cruz lo llenó de significado.

El silencio del Padre podría parecer abandono pero en realidad era acogida de la entrega de su Hijo, por eso las palabras finales de Jesús serán un acto de confianza en las manos que silenciosamente le cuidaban. A esta actitud de filial confianza y asombro la llamamos contemplación. Como ya decía Aristóteles, sólo el corazón sabio y sencillo es capaz de asombrarse y por tanto de acoger toda la hondura de las palabras de Dios que resuenan en la belleza de la Creación y en las circunstancias de nuestra vida. Son palabras de Amor que buscan un corazón capaz de escuchar.

Por otro lado, sólo un corazón contemplativo es capaz de escuchar los gritos silenciosos de tantos que sin darnos cuenta están sufriendo cerca de nosotros. Nuestra tierra sabe mucho esto, hay tantos en los que "la procesión va por dentro". Nuestro Señor bien lo conoce. Por eso de la escucha de Dios surge la misión. Dejándonos contagiar por sus sentimientos hacia los hombres nos apasionamos por ellos.

Escuchando a Dios y a los hermanos comprendemos nuestra misión en la vida. Tenemos una gran labor entre nuestras manos y una gran noticia que contar, todos los medios para ello son pocos y por eso es necesario que los cristianos usemos las nuevas redes sociales y plataformas digitales como un nuevo Areópago o Atrio de los gentiles donde encontrarnos con hombres de todos las formas de pensar, siendo capaces de escucharnos y llevándoles a escuchar juntos a la Palabra Eterna que ha decidido quedarse entre nosotros para llenarnos de vida, y vida eterna ¿Hay una noticia mejor que podamos comunicar?



Feliz pascua amigos

+ Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta

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Hoy he traído la carta pastoral que D. Rafael Zornoza, obispo de Cádiz y Ceuta, ha realizado con motivo de la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Lo que dice mi obispo se enlaza con el mensaje de Benedicto XVI para las mismas Jornadas: “Silencio y Palabra: camino de evangelización”

Es evidente que el areópago más actual para difundir el mensaje cristiano está en la red. Los medios social, como las redes o lo blogs, son un importante camino de comunicación bidireccional. En ellos se puede establecer el sincero diálogo entre personas. Los medios unidireccionales, como la TV, el cine o la radio, se encuentran en crisis. Cada vez se leen medios diarios y revistas. Y es lógico. No es lo mismo absorber la información que dialogar con quien nos la ofrece. En este encuentro es donde podemos y debemos difundir la Buena Noticia de una manera eficaz y cercana. Pero para ello debemos ser sinceros y honestos. Debemos ser seres reales que se comunican con otros seres reales. Si jugamos a ser ficticios, no conseguiremos más que alejarnos de quienes nos rodean.

Pero la red también catequiza y conduce el compromiso cristiana. Por la red podemos orar, asistir a misa o visitar algunos lugares santos en tiempo real. La red nos permite acercarnos y entrelazar nuestras vidas. Quizás el reto más importante que tenemos por delante es desarrollar métodos de comunicar afectos y sentimientos por medio de la red.

Siguiendo las clarividentes palabras de Mons. Zornoza,"Tenemos una gran labor entre nuestras manos y una gran noticia que contar, todos los medios para ello son pocos y por eso es necesario que los cristianos usemos las nuevas redes sociales y plataformas digitales como un nuevo Areópago o Atrio de los gentiles"

Ánimo. La misión de evangelizar la red, es tarea de todos.





¿Necesita su Parroquia una estrategia tecnológica?


Hace un par de días estuve leyendo la entrada “Your Parish Doesn't Need a Technology Strategy” (Su Parroquia no necesita una estrategia tecnológica) del blog de Mattew Wagner. Mattew defiende que dentro de las Parroquias y Diócesis no es necesario tener una estrategia respecto a los nuevos medios de comunicación social. Nos dice que no es necesario tener una magnifica web o un grupo den Facebook, sino “traer a más gente a los sacramentos (Jesús), el ministerio a los necesitados, dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, instruir a la comodidad ignorante, la obra triste, porque la justicia y para orar por todos. Son los mismos objetivos antiguos que hemos tenido durante miles de años.”

Desde mi punto tiene razón, pero sólo en parte. Es evidente que nuestro objetivo como cristianos no es estar presentes como preciosas estatuas en las plazas. Cristo no pide es que seamos agentes activos en la misión de evangelizar, catequizar y llevar la caridad a los necesitados. También nos pide que vivamos una vida rica espiritualmente activa.

¿Cómo encajan los nuevos medios de la comunicación social en todo esto? A esta pregunta podríamos responder mirando a lo primeros tiempos del cristianismo. Las calzadas romanas y las rutas marítimas fueron providenciales para que el cristianismo llegara a todo el mundo conocido. Sin no tenemos un soporte de comunicación eficaz, quedaremos aislados en pequeños y deficientemente comunicados grupos.

Los nuevos medios de comunicación social vuelven a ser providenciales y  la Iglesia no puede ignorarlos. Pero la pregunta del millón es ¿Para que se necesita una Parroquia una web o un blog? La podríamos responder como otra pregunta ¿Para que se necesita un tablón de anuncios o una hoja parroquial? Para comunicar y crear comunidad.

Pero ¿Qué sucede si no tenemos nada que comunicar? Permítanme hacer un par de aseveraciones algo duras para que reflexionemos

·          Quien no vive nada relevante, no necesita contarlo a los demás.
·          Quien no tiene nada que decir a los demás, no necesita comunicación.

Hay que comprender que existen parroquias, en lugares de frontera, donde es complicado sacar mucho dinamismo de los fieles. En este caso poco es evidente que la estrategia tecnológica puede ser diferente o simplemente ser imposible.

Supongamos que vivimos en una comunidad parroquial mínimamente activa y con cierta vida interior. Si no es así, es evidente que no necesitamos comunicar nada y mejor que nadie sepa de nosotros. 

Según las comunidades son más grandes, disponer de medios adicionales se vuelve relevante, ya que nos permite establecer vínculos afectivos entre nosotros. Un blog o una web son herramientas para que los fieles se informen y conozcan su Parroquia. Pero, seguramente con un boletín parroquial sea suficiente ¿Nos vamos a meter en la TIC con lo bien que nos va? Respondo con otra pregunta ¿Es lógico quedarnos en una concepto unidireccional de la comunicación cuando ya disponemos de medios bidireccionales, como la web 2.0?

La web, grupo facebook o blog debería ser un medio abierto a los parroquianos. Sentimos que algo comunitario es nuestro, cuando aportamos parte de nosotros al proyecto común. Esto suena genial, pero frecuentemente nos encontramos con la pasividad de los fieles o con la monopolización de la herramienta por parte de algunos fieles hiperactivos.

Para evitar la monopolización de la herramienta se tendría que ordenar el uso de la herramienta a través de secciones y de una planificación temporal. Por ejemplo, si el equipo de liturgia es hiperactivo, se limita su intervención a dos o tres veces por semana. ¿Qué hacer con una parroquia pasiva? Este es el principal problema y su solución pasa por la labor de dinamización pastoral previa. Si ya existe dinamismo ¿Qué se puede aportar a la herramienta de comunicación que creemos?

Doy algunas pautas que pueden ser interesantes:

A)     Grupos de catequesis que aportan semanalmente material: videos de Youtube, textos, noticias o reflexiones.
B)     Grupos de oración que comparten sus actividades, oraciones y hasta algún video realizado por ellos.
C)    Fieles en general que envían noticias interesantes que desean que se publiquen.
D)    Cobertura de las actividades comunitarias que se realicen. Esto conlleva tener un redactor jefe que cuente lo que sucede y saque algunas fotos-videos.

¿Qué se consigue con todo esto?

®       Hacernos conscientes de todo lo que conlleva la comunidad parroquial
®       Promocionar la participación en las actividades
®       Atraer a personas alejadas, que ven que la parroquia tiene vida y la tiene en abundancia.
®       Catequizar a través de textos y reflexiones.
®       Fomentar el compromiso cristiano a través de el testimonio de una comunidad viva

Evidentemente esto no se monta de un día para otro, hace falta una estrategia, que no es más que la misma estrategia dinamizadora de la parroquia. Pero, si la llevamos a los nuevos medios de comunicación, la comunidad se amplía a todos los que entren en el blog, web o grupo de facebook.

Respondamos a la pregunta ¿Necesita su Parroquia una estrategia tecnológica? No, pero sí necesita una estrategia de dinamización interna y después, una estrategia  de comunicación a través de los medios tecnológicos.

¿Cómo medir nuestra influencia en las redes?


Seguro que se habrá hecho esta pregunta más de una vez: ¿Existen indicadores que nos permitan saber si nuestra actividad en la red tiene repercusión o no?

En el caso de los blogs, al ser una red social con un marcado carácter unidireccional, nos puede interesar conocer los siguientes parámetros:

·   Visitas: Número bruto de accesos al blog
·   Visitantes únicos: Personas diferentes que acceden. Puede ser que una sola persona acceda varias veces y produzca un incremento de visitas.
·  Tiempo de permanencia: Cuanto más tiempo de permanencia, la temática del blog logra conectar con los visitantes. Tener muchas visitas de pocos segundos está bien, pero que estas sean de al menos un minuto, de media, implica que lo que escribimos se lee con atención.
·  Lugar de acceso: Desde qué países y zonas se lee más nuestro blog. A veces nos sorprenderá ver que nos ha visitado una persona de algún país exótico.
·    Cómo se accede: desde un enlace directo, facebook, twitter, buscadores, etc.

En el caso de acceso desde buscadores:
· Tópicos más frecuentes: Cuáles son las palabras o frases que más atraen a nuestros lectores.
·  Relevancia de estos tópicos en los búscadores: Con este dato podemos darnos cuenta de la relevancia que tienen nuestros escritos en la red.

De todos ellos, los tres primeros son los más importantes, ya que pueden servirnos para evaluar que interés tiene nuestro blog. ¿Cómo recoger estos datos? Yo utilizo dos medidores: Google Analytics (http://www.google.com/intl/es/analytics/)y un contador de statcounter (http://statcounter.com/). Ambos son gratuitos y me dan información complementaria. Las estadísticas de Analytics son bastante buenas en general, pero no nos muestra con facilidad los tópicos más relevantes y el grado de relevancia. Statcounter lo realiza de forma bastante precisa.

Si hablamos de Facebook, twitter, G+ u otras redes, también es interesante saber qué impacto tenemos. La verdad es que medir este impacto es complicado. Hay factores que se nos escapan a primera vista y que recolectarlos nos llevaría un trabajo considerable. Afortunadamente existe una herramienta que nos permite tener alguna noción de este impacto. Les hablo de Klout (http://klout.com)

Klout mide nuestra influencia en las redes utilizando datos de nuestra actividad en las mismas redes. Para realizar las medidas toma los datos de redes como Facebook, twitter, G+, blogger, wordpress, etc y procesa las intervenciones, las reacciones y el recorrido de los mensajes

Kout busca responder a las siguientes preguntas: ¿Hay otras personas que confían en nuestras opiniones? ¿Qué temas son los que más influyen en nuestra red social? Para responder esto, toma datos sobre nuestra red y la de quienes interactúan con nosotros. Número de “me gusta”, mensajes compartidos, respuestas a los temas que colocamos en nuestro muro, favoritos en twitter, etc son la base para elaborar una serie de gráficos:

  • Score Analysis: es un gráfico resumen de nuestra influencia en la red
  • True Reach: Muestra cómo varía el número de personas a las que influenciamos
  • Amplification: Señala qué grado de influencia tiene nuestras intervenciones en la red social.
 Klout nos clasifica según nuestro comportamiento en la red. Podemos ver esta clasificación y la de nuestros amigos en la opción Klout Style. Podemos ver si actuamos como observadores, exploradores, activistas, especialistas, networkers, aficionado, conversadores, socializadores, broadcasters (locutores), creador de gustos o en el summun de la clasificación, Celebrity (celebridades).

Otra opción interesante es ver las características de otras personas y compararlas con nosotros. No es cuestión de empezar una carrera de envidias, sino de entender qué sucede con nosotros en la red.

Dicho todo esto, es necesario indicar que Klout no es una herramienta definitiva ni una panacea. En un curioso juguete con el que empezar a entender algunas de las claves de la red. Como católicos interesados en la evangelización a través de las redes, nos puede aportar alguna información útil para focalizar nuestras acciones en el tipo de comportamiento qué más se ajusta a nosotros. También nos puede permitir saber qué hace bien alguna persona que tiene cierto “éxito” dentro de su red.

Si deciden unirse a Klout, pueden encontrar mi perfil en: http://klout.com/#/NestorMN

No olviden orar por nuestro Papa Benedicto, que acaba de cunplir 85 años y su séptimo año de pontificado. Que el Señor le dé muchos años más de salud y fuerzas.

En próxima entrada espero comentar un breve discurso que Su Santidad ha pronunciado para los participantes en el congreso nacional (italiano) "Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital", promovido por la Conferencia Episcopal Italiana.

¿Qué comunicamos y cómo lo hacemos?

Una breve reflexión. Hoy leía una entrada del estupendo blog del P. Javier Sánchez Martínez Corazón eucarístico de Jesús. El Sagrario del que entresaco estos párrafos.

“La Iglesia anuncia una esperanza nueva y definida, y lo hace llena de amor y estima por los hombres. Así los mira. Así los ve. Deberá anunciar la conversión y el perdón de los pecados, incluso ser una instancia crítica, la voz de la conciencia para la sociedad, sin mundanizarse ni aceptar acríticamente cuanto le viene del mundo y se quiera infiltrar en ella.

Pero mira a los hombres y al mundo con amor para comunicarles la Vida sobrenatural. Y flaco favor haremos si el lenguaje es constantemente un lenguaje de condena y de recelo, de reprimenda y de castigo en nombre de una falsa fidelidad.”

Es cierto que muchas veces escuchamos la voz de la Iglesia como una continuo de condenas y recelos. Sobre todo si nos conectamos a determinados medios que filtran los mensajes eclesiales de manera que se creen prejuicios o se aumenten los ya creados. Para ellos existe una especie de pugna que deben ganar desenmascarando a la Iglesia.

La Iglesia utiliza un único canal de comunicación para llegar a muchas personas. Básicamente se utiliza el canal de los medios de comunicación de masas. Los libros o revistas especializadas no tienen un impacto suficiente para servir de canales alternativos. Las películas o la música no son todavía, canales de verdadero impacto social. Lo cierto es que a los medios de comunicación de masa llegan mensajes de esperanza y amor que se silencian y mensajes críticos con la sociedad, que se sesgan y se amplifican convenientemente tratados.

¿Qué alternativa tenemos? Las redes sociales y blogs. La presencia de la Iglesia en las redes es imprescindible por varias razones:

®       Porque en la redes sociales la información se lleva directamente al receptor
®       Porque se demuestra que la Iglesia no es un ente abstracto, sino que la conformamos cada uno de nosotros.
®       Porque nos hacemos conscientes de la misión de llevar el mensaje de Cristo a todo aquel que quiera escucharnos.
®       Porque aprendemos a ayudarnos y apoyarnos los unos a los otros.

Pero ojo, como indica el P. Javier, no llenemos el canal de comunicación con condenas y recelos. Alegría, cercanía  y afecto deben conformar la base de nuestro mensaje. La Iglesia tiene un mensaje de esperanza. Aprendamos a llevarlo a los demás.

Afectividad y comunidad

Podríamos definir la afectividad como la capacidad de afectar o ser afectado por los demás. ¿Puede existir afectividad en las redes sociales virtuales?

Solemos pensar que la red es un sitio frío en el que interactuamos a tal distancia que la afectividad no es relevante. Pero no siempre esto es así. Igual que cuando leemos un libro podemos ser afectados emocionalmente, en la red podemos vernos inmersos en entornos y relaciones emotivas que nos hacen sentirnos afectados o afectar a otras personas.

Podríamos pensar que la afectividad suele considerarse es únicamente una dimensión emotiva, pero también puede darse intelectualmente y volitivamente. Un grupo de personas que entablan conversaciones virtuales pueden afectarse intelectualmente de manera muy profunda, ya que el intercambio de información puede llevar procesos cognitivos y reflexivos muy profundos. Indudablemente, si la emotividad también potencia o disminuye la intensidad del intercambio intelectual. También podemos vernos afectados en nuestra voluntad, en la medida que las vivencias internas y el intercambio intelectual y emotivo pueden hacer que nuestro comportamiento se vea afectado.

Existe un elemento adicional que hay que considerar en toda relación interpersonal: el mundo interno. A veces los vínculos afectivos que se crean en las redes son más profundos de lo que creemos y esta profundidad obedece más factores internos que a lo que recibimos del exterior. Los seres humanos tendemos a construir una realidad completa a base de los fragmentos que vamos coleccionando. Esto es muy peligroso, ya que podemos creernos estereotipos que no son reales, a base de suponer lo que no conocemos.

Si trasladamos la afectividad a un entorno social virtual y consideramos nuestra Fe como vínculo que facilita al interacción,nos daremos cuenta que la afectividad puede ser un arma de doble filo. Podemos crear simpatías o antipatías que no son más que construcciones internas creadas a base de prejuicios creados de manera personal. No viene mal educarnos en la limpieza de corazón, que es lo que nos permite ver la Verdad.

Hay que tener en cuenta que la afectividad creada dentro de una red social se ve potenciada por prejuicios positivos y negativos que nosotros mismos creamos. Pero más allá de los peligros, es posible afirmar que sin afectividad no hay comunidad. Si un grupo humano tiene intereses comunes, pero no existe un intercambio afectivo, lo que tenemos un colectivo. Una comunidad cristiana virtual necesita de vínculos que vayan más allá de los intereses personales y que se sustancie en el goce de la mutua compañía. Dicho esto, también es importante indicar que no podemos elegir entre la comunidad virtual y la real. La comunidad real es imprescindible, mientra la comunidad virtual, puede ser interesante y enriquecedora. La comunidad virtual puede compensar algunas deficiencias de la comunidad real, pero nunca sustituirla. Somos seres sociales y necesitamos del contacto real con otras personas. En la vida de Fe sucede lo mismo.

Todavía no existen herramientas específicas para gestionar la afectividad en las redes sociales, pero hay investigadores trabajando en ello y posiblemente aparezcan pronto algunas propuestas interesantes. Mientras aparecen ¿Que podemos hacer?

Pues realizar acciones que transmitan afecto y nos acerquen: 
  • Felicitarnos por nuestros cumpleaños y santos. Facebook tiene un sistema de alertas que funciona.
  • Responder siempre que podamos con un gracias, un emoticono o una imagen adecuada. Pulsar sólo el "me gusta" a veces resulta escaso.
  • Enviar mensajes personales, pero sin pasarse. Si nos dedicamos a inundar con mensajes a quienes tenemos cerca en la virtualidad... terminaremos quemando la relación.
  • Buscar elementos que nos unan de forma adicional a la Fe. Siempre una se siente más cercano cuando hay más de un tema que nos relaciona.
  • No está de más solicitar y ofrecernos a orar por alquien... el vínculo de la Comunión de los Santo es de primer orden.
Seguramente se le ocurran más opciones. Si le apetece, compártalas con nosotros y así aprendemos todos juntos.